Carles Coll, el nadador que sueña con ser campeón olímpico: “Mi objetivo es llegar a los Juegos y estar en la final con opciones reales de ganar el oro”

El nadador habla con ‘Infobae’ sobre su trayectoria y sus próximos compromisos

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El nadador español Carles Coll.
El nadador español Carles Coll. (Imagen cedida)

Carles Coll se decantó por la natación para dejar el fútbol a un lado. Con tanto solo 13 años, ya destacaba en las competiciones nacionales sin apenas entrenar y se dio cuenta de que con un poco de esfuerzo podría conseguir grandes cosas. Se trasladó a Estados Unidos para enfocarse en su carrera deportiva mientras se sacaba la académica y no tardó en ver resultados: campeón del mundo y campeón europeo. Ahora sueña con ser campeón olímpico, aunque su principal objetivo, de momento, es llegar a los Juegos de Los Angeles con opciones de competir por el oro.

Carles empezó a hacer natación cuando tenía nueve años, a la vez que lo compaginaba con el fútbol, ya que jugaba en el Nàstic de Tarragona. A sus 13 años, llegó el momento de elegir entre los dos deportes. “En fútbol tenía que pasar a fútbol once y en natación tenía que entrenar más también”. Eligió la natación porque consideró que tenía más oportunidades de llegar al alto rendimiento. “Entrenaba muy poco y quedaba campeón de España. Entonces tuve un presentimiento de que me tenía que decantar por la natación”. La espinita del deporte rey se le quedó clavada y aún se pregunta qué hubiera pasado si hubiera seguido en el fútbol, ya que considera que con mucho entrenamiento detrás podría tener opciones de llegar.

Así, a los 13-14 años comenzó a participar en competiciones territoriales, a pesar de entrenar solo dos o tres veces a la semana. Tras ganar el Campeonato de España se dio cuenta de que podía aspirar a mucho más. Y con el salto ya a un nivel más profesional, empezaron las competiciones internacionales. “Al principio las competiciones junior me costaron un poco, pero estos últimos años ya ha ido bastante bien”. Desde que se trasladó a Estados Unidos para estudiar la carrera y continuar su trayectoria como nadador, ha notado un cambio. “En la liga americana el nivel es muy alto. Los mejores nadadores del mundo sub-25 están allí, con alguna excepción. Entonces te acostumbras a competir con los mejores del mundo”. Estas cuestiones, unidas a otros factores, le ayudaron mucho a subir su nivel en los últimos cuatro o cinco años.

El nadador español Carles Coll.
El nadador español Carles Coll. (Imagen cedida)

Los resultados no tardaron en hacerse visibles. A pesar de no conseguir clasificarse para los Juegos Olímpicos de París en su prueba (200 braza), sí consiguió la plaza para el equipo de relevos. “Allí quedamos novenos, a una décima o así de la final, es decir, muy cerca. Aunque nos acabaron descalificando por un intercambio de relevos, porque un relevista saltó como dos centésimas antes”. Pero lo que se le quedó grabado fue la final de su prueba de 200 metros. “Pensé: ‘Estoy entrando tanto porque quiero estar ahí’”. En ese preciso momento despertó: “Fue el toque de realidad que necesitaba para entender por qué estaba sacrificando tanto, y no era para ir a unos juegos o ser finalista, sino para ir a una competición y ganarla”.

Esa oportunidad llegó tan solo unos meses después: fue en el mundial de piscina corta, donde quedó campeón. “Me sirvió para darme cuenta de que si pongo el trabajo realmente puedo estar a ese nivel”. En 2025, llegó el Campeonato Europeo, donde le invadió inicialmente la presión de ganarlo, dado que acudía a la cita como uno de los favoritos. “En la competición participaba también un holandés que había batido el récord del mundo en esa prueba. Intenté gestionarlo y pensar ‘yo vengo con esta presión, pero él viene con la presión de acabar de romper el récord del mundo’. Entonces intenté entender la situación”. ¿El resultado? Carles campeón europeo y el holandés segundo. Además de colgarse el oro, también se llevó un bronce. “Los récords son importantes, pero lo importante es la final, saber gestionarla y entenderla”, afirma.

Y es que en un deporte como la natación, donde se lo juegan todo en dos minutos, la parte mental es clave. “En natación hay esa presión de demostrar todo lo que has entrenado en un año en dos minutos y eso te puede jugar una mala pasada”, explica. Y añade: “A mí lo que me sirve, y me gusta mucho, es meditar. Lo hago antes de las finales y de las competiciones importantes para intentar llegar a la cámara de salida con la máxima tranquilidad posible”. Carles detalla que en una competición no hace falta sobrepensar mucho las cosas, porque si llegas con una relajación máxima, pero concentrado, es cuando “realmente puedes dar el 100%”.

El nadador español Carles Coll.
El nadador español Carles Coll. (Imagen cedida)

La meditación entró en su vida durante su primer año en Estados Unidos. En la pandemia se rompió un hueso de la muñeca y, ante el colapso de los hospitales por el virus, decidió no acudir al médico. Pero en su primer chequeo en EEUU, se dieron cuenta de que tenía un hueso roto y estaba empezando una necrosis, que podría llevarle a perder la mano si no se operaba. Una intervención que le mantuvo cuatro meses fuera del agua. Fue entonces cuando su entrenador le introdujo en el mundo de la meditación. Dos semanas después de volver a los entrenamientos, tuvo una competición donde todo salió “muy bien” y desde entonces la meditación forma parte de su día a día.

Las clases particulares de natación

En el verano de 2025, después del mundial de Singapur y tras un viaje con un amigo, Carles todavía tenía una semana y media de vacaciones antes de regresar a las piscinas estadounidenses para retomar a sus entrenamientos. Entonces, con la idea en mente de entrenar un poco, compartió en su cuenta de Instagram que ofrecía clases individuales de natación. “La idea era compartir mis conocimientos con la gente y forzarme a ir al club a entrenar y hacer un poco de pesas después de las clases. Fue como una manera de no estar completamente parado”.

La idea inicial era dar clases para las personas de su ciudad, pero llegó incluso a escribirle gente de Canadá que se trasladó a España para dos horas de clase. Fueron 80 euros por clase, lo que le permitió sacarse “un dinero extra, que no viene mal, porque en natación lo que da dinero son esos clinics”. Unas clases que no descarta volver a ofrecer de cara al futuro.

Javier Pérez y Adrián Vicente, representantes masculinos de España en Taekwondo en los Juegos Olímpicos de París 2024.

Los Juegos Olímpicos

A menos de un año de que se celebren los Juegos Olímpicos de Los Angeles 2028, Carles ya tiene estructurado cómo serán sus próximos dos años. “Esta temporada voy a estar más tranquilo a nivel de competiciones, solo voy a estar en el Europeo de verano. La temporada que viene sí que ya empiezo con copas del mundo, que son cuatro etapas en distintos países. Después en diciembre tengo el mundial en China y en verano tengo otro mundial de piscina larga”. Tiene claro que quiere llegar a la cita olímpica en las mejores condiciones posibles. “Mi objetivo es ser campeón olímpico y obviamente va a ser difícil, porque en mi prueba está Léon Marchand, que es el mejor nadador ahora mismo y que en París ya se llevó cuatro oros”.

Quiere alcanzar la gloria en un deporte que para él lo es todo: “La natación, aparte de ser a lo que yo me dedico a día de hoy, también es como mi espacio donde me olvido de todo. Pase lo que me pase en la vida y las preocupaciones que tenga, ese momento en la cámara de salida, solo me importa la final o la prueba que sea. Esa sensación no la he encontrado en ningún otro lado. Estoy como en una burbuja y para mí la natación ahora mismo es mi estilo de vida”.