De la retirada de Iniesta a la lesión de Carvajal y Carolina Marín o el colapso de Alcaraz frente a Djokovic: “La gestión emocional en el deporte es fundamental, como en la vida”

Jose Antonio Montero, psicólogo deportivo, habla con ‘Infobae España’ sobre cómo gestionan los deportistas las emociones

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El exjugador del Barcelona Andrés Iniesta (REUTERS/Albert Gea)
El exjugador del Barcelona Andrés Iniesta (REUTERS/Albert Gea)

En los últimos meses, el mundo del deporte ha vivido una montaña rusa de emociones. De la Eurocopa a los Juegos Olímpicos, Carlos Alcaraz perdiendo los nervios y rompiendo una raqueta contra el suelo o su colapso en Roland Garros hace un año, la lesión de Dani Carvajal o la retirada de Andrés Iniesta. Todo un carrusel de emociones en poco más de tres meses que ha supuesto un antes y un después para muchos, en especial para los protagonistas. Y es ahí, en esos momentos, donde la gestión emocional juega un papel importante. “La gestión emocional en el deporte es fundamental, como lo es en la vida”, asegura José Antonio Montero, psicólogo deportivo, a Infobae España.

Andrés Iniesta ha emocionado a todo un país y parte del mundo al anunciar su retirada. El exjugador del FC Barcelona, ese que dio un Mundial a España con su gol en la final ante Holanda, ha decidido colgar las botas y dar un giro de 180 grados a su vida. “El deporte tiene una fecha de caducidad y a veces se nos olvida. Todos los deportistas tienen que afrontar un proceso de retirada deportiva. Desde las federaciones y desde los clubes, se les prepara para ser cada día mejor en su deporte, pero rara vez se les prepara para la retirada”, considera este profesional. Y añade: “Detrás de una retirada hay un tema de identidad propia porque el deportista pasa de tener una identidad social a prácticamente el anonimato”.

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Montero es partidario de que en los últimos años de carrera de un deportista se dedique un espacio a trabajar en qué va a hacer cuando se retire, cómo lo va a comunicar a su entorno, al entrenador, a la prensa... “La vida son etapas. Y es importante afrontar esa etapa no deportiva desde el saber que simplemente son ciclos vitales y que pierdas una cosa que es la popularidad del deporte de alto rendimiento. Pero se abren otras puertas. La retirada para mí no es un final, sino una puerta de entrada a una vida distinta, con nuevas ilusiones y nuevos retos”, afirma.

Dani Carvajal
El jugador del Real Madrid Dani Carvajal

Cosa distinta es el hecho de afrontar una lesión. Recientemente, Dani Carvajal, titular indiscutible en el dibujo del técnico italiano, contuvo la respiración de los aficionados presentes el sábado en el Santiago Bernabéu durante el encuentro ante el Villarreal. El defensa cayó sobre el verde y con sus gritos enmudeció el estadio. Los peores presagios se confirmaron horas más tarde por los médicos del club blanco: rotura del ligamento cruzado anterior, del ligamento colateral externo y del tendón poplíteo en la pierna derecha. Durante los Juegos Olímpicos de París, fue Carolina Marín quien detuvo el corazón de los españoles durante su partido de semifinales al caer al suelo y agarrarse la rodilla: nueva rotura del ligamento cruzado, la tercera en la carrera de la deportista.

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Este psicólogo deportivo considera que en las lesiones se dan tres momentos clave: “Primero, el momento en que se produce la lesión. Segundo, el momento rehabilitación postintervención quirúrgica. Y el tercer momento es cuando al deportista le dicen que ya está recuperado, pero aparece el miedo a la reaparición deportiva y, por tanto, el miedo a volver a recaer de la lesión”. Respecto al primero de ellos, considera que es un momento de “impacto emocional”, dado que para un deportista de élite una lesión es “un proceso de duelo y esto hay que gestionarlo a nivel psicológico”. Durante la recuperación y rehabilitación “es importante que el deportista tenga la información veraz de lo que tiene y del tratamiento a seguir” porque “maquillar lo que tiene al final es contraproducente”. “Al final, la lesión, desde el punto de vista psicológico, es un proceso de cambio para un deportista y como cualquier cambio, genera incertidumbre. Lo importante es aceptar esa incertidumbre, ese proceso de cambio cuanto antes”.

El tenista español Carlos Alcaraz (AP Foto/Jean-Francois Badias)
El tenista español Carlos Alcaraz (AP Foto/Jean-Francois Badias)

De la mala gestión emocional al colapso

En junio de 2023, Carlitos Alcaraz encaraba su partido de semifinales en Roland Garros ante Novak Djokovic. Pero en pleno partido el cuerpo se le paralizó y solo se le escuchó decir: “No puedo, no puedo”. La presión de jugar en la Philippe Chatrier con las gradas llenas hasta la bandera, la presión de tener delante a un tenista de la talla del serbio, la presión y los nervios, fueron un cóctel de emociones que se volvieron contra el español.

Respecto al de Murcia, explica: “Las emociones se somatizan, como el caso de Alcaraz. Si yo no aprendo a regular mis emociones, puede derivar en una parálisis por análisis o una exacerbación cognitiva, un exceso de pensamientos que lo que me hacen es paralizar la toma de decisiones y la ejecución técnica a nivel deportivo”. Una situación que puede evitarse, explica, entrenando gestión emocional y trabajando las habilidades psicológicas como la autoconciencia, la automotivación, la empatía, la comunicación…

La victoria y las derrotas deportivas

En la vida de un deportista es tan importante la gestión de una victoria como la de una derrota, las cuales pueden terminar afectando “no solamente a la parcela deportiva, sino también a la personal”. “Desde chiquititos se nos prepara para el éxito y para el triunfo en la vida y en el deporte, pero no se nos prepara para el fracaso y para la derrota”, detalla. Aunque matiza que depende de la personalidad del deportista, y que depende mucho de la tolerancia y capacidad de resiliencia que tengan ante el fracaso.

Una cuestión que también varía en función de si se trata de deportes individuales o colectivos. “El deporte de equipo hace que se diluya mucho más el impacto psicológico tanto del éxito como del fracaso. El deporte individual, en este sentido, es más exigente a nivel psicológico”. En estas situaciones son también los entrenadores quienes juegan un papel importante en esa gestión emocional. Aunque todavía hay algunos técnicos que “son reacios a la figura del psicólogo”.

Sin embargo, esta dinámica está cambiando: “Cada vez es más habitual, sobre todo entre las nuevas generaciones, que el entrenador no solamente acoja al psicólogo, sino que incluso lo demanda en muchos equipos deportivos como una figura más del staff”. Lo que está claro es que la tendencia está cambiando, ya no solo se recurre a los psicólogos en situaciones puntuales, sino que cada vez están más presentes en la vida de los deportistas y juegan un papel fundamental para la gestión emocional.

La salud mental es intangible que cada vez se nombra con más asiduidad entre los deportistas de élite que pagan un peaje, invisible a ojos de los aficionados, pero extremadamente duro para ellos mismos
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