Los expertos coinciden: el único cine español entre los 10 mejores del mundo es “un lugar elegante y acogedor imposible de replicar”

Ubicado en el corazón de la ciudad, se trata de unas salas más antiguas e importantes para cualquier cinéfilo

Guardar
Sala de cine. (Adobe Stock)
Sala de cine. (Adobe Stock)

En una época en la que vivimos, en la que cada vez es más frecuente y común ver una película desde casa, los cines se han convertido en una especie en peligro de extinción. Durante años fueron un punto de encuentro más que habitual para grupos de amigos, parejas e incluso familias, pero hace tiempo que han ido perdiendo su relevancia en favor de las plataformas de streaming. Afortunadamente, aun quedan miles de salas a lo largo del planeta que siguen proyectando películas y que de alguna manera han tenido que reinventarse en los últimos años para seguir conquistando al público.

Es fácil concluir que ver una película en cines antes que en casa es mucho más especial y hace de ello una experiencia única pero, ¿qué es lo que hace a una sala mejor que otra? Su calidad de proyección, tamaño de pantallas, servicio de gastronómico o selección de cartelera... no hay un criterio único para decir que un cine es mejor que otro, pero una serie de expertos se han reunido para dilucidar cuáles son a día de hoy los mejores cines de todo el mundo. Y España tiene mucho que celebrar, pues no solo tiene varias salas entre las 100 mejores, sino que una directamente se ha colado en el Top10, disputándole el puesto a los cines en los que se crio el mismísimo Quentin Tarantino o por los que cada semana pasan algunas de las grandes estrellas del séptimo arte.

“Los expertos locales de Time Out han colaborado en una celebración de los mejores cines de todo el mundo. Desde cines de culto en Tokio y grandes templos del cine parisinos hasta queridas salas de cine en Sídney y palacios de ensueño en Los Ángeles, desde un cine berlinés con su propio búnker nuclear hasta un cine canadiense con solo 12 butacas, hemos puesto el foco en cien magníficos palacios del cine que todos los amantes del cine deberían conocer y visitar”, enuncia la prestigiosa revista de cultura y ocio Time Out, en la cual han colaborado decenas de expertos para elaborar esta lista que incluye una icónica sala española.

Fachada del Cine Doré (EFE)
Fachada del Cine Doré (EFE)

La Filmo, donde los sueños se hacen realidad

La lista, que arranca precisamente con un cine de Barcelona en el puesto 99, el Aribau Cinema, incluye otras salas de nuestra geografía como el Zumzeig Cinema de Barcelona, los Cines Embajadores o la Cineteca de Madrid, situada en el puesto 34 entre nada menos que el Irish Film Institute de Dublín o el Grand Cinema Sunshine Ikebukuro de Tokio. Pero hay un cine mucho más antiguo e icónico que ha sido merecedor de colarse entre los diez mejores, y no es otro que el Cine Doré de Madrid, sede de la Filmoteca Española en la capital y una de las salas más antiguas de toda la ciudad.

Inaugurado en 1912, aunque su icónica fachada sea de 1923, el Cine Doré es desde los años noventa el hogar de cualquier cinéfilo que se precie, pues allí se proyectan las películas de los ciclos organizados por la Filmoteca, que pueden ir desde cine clásico a autores franceses pasando por las últimas joyas escondidas del cine más reciente. Sin ir más lejos, durante este mes están proyectando películas de Kelly Reichardt, directora de la reciente The Mastermind, y una carta blanca con algunas de sus películas favoritas y que más la han inspirado, desde clásicos del neorrealismo italiano como Umberto D., joyas del cine americano independiente como Wanda o incluso Zama de Lucrecia Martel.

El Cine Doré, uno de los cines favoritos de Pedro Almodóvar y actual sede del Archivo Fílmico Español, es uno de esos lugares en los que el tiempo se detiene al cruzar sus puertas. El edificio art nouveau, con su espectacular fachada color salmón, molduras blancas y sus inconfundibles butacas rojas, le confiere un aire elegante y acogedor imposible de imitar. El cine cuenta con dos salas —tres si contamos su agradable patio, que se convierte en cine de verano cuando suben las temperaturas—, una cafetería e incluso una pequeña librería. Además de programar ciclos de cine muy interesantes de todo tipo, también organizan charlas, presentaciones, coloquios... y las entradas solo cuestan 3 €. ¿Qué más se puede pedir?“, escribe Marta Bac, directora de la edición de Time Out en Madrid y encargada de elegir el Doré, la Filmo, como gran representante de España, compartiendo lista con el Koninklijk Theater Tuschinski de Ámsterdam o el Gran Teatro Chino de Los Ángeles, que permanece como el mejor cine de todo el mundo.