De Ursula von der Leyen y Angela Merkel en una orgía a barriles de petróleo con los derechos humanos dentro: ARCO desafía las leyes del arte y mira hacia el futuro

La Feria Internacional de Arte Contemporáneo de España arranca una nueva edición marcada por las protestas por el IVA Cultural y los conflictos en Oriente Medio

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Algunas de las obras expuestas
Algunas de las obras expuestas en ARCOmadrid 2026. (Montaje de Infobae España)

Hay un ambiente singular en ARCO. Al trato familiar entre muchos de los presentes en los pabellones 7 y 9 de IFEMA, se le opone una solemnidad general en cada uno de los stands de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de España. Artistas, marchantes, galeristas, coleccionistas y sí, también periodistas, pasean distraídos entre las obras de 211 galerías nacionales e internacionales, en el primero de los cinco días en los que Madrid se convertirá en el mayor escaparate artístico del mundo.

La importancia de ARCO se percibe en la variedad de idiomas que uno escucha mientras camina entre cuadros, esculturas y todo tipo de obras. “Cada galería piensa con sus artistas cómo va a presentar los stands, eso es lo más increíble que aquí ocurre“, dice la directora de la feria, Maribel López, al inicio de la cita. Fuera del Guest Lounge donde nos recibe, la presencia de algunos operarios y el olor a pintura revela cómo todo lo que puede verse alrededor acaba de ser dispuesto para los visitantes.

Artistas españoles claman en ARCOmadrid
Artistas españoles claman en ARCOmadrid por un IVA cultural reducido. (Europa Press)

Ella misma define esta edición como una feria “sólida y tranquila”, si bien ARCO ya ha ha vivido uno de sus momentos más reivindicativos con la congregación de varios artistas protestando por el IVA del 21% que se aplica en España en la adquisición de bienes artísticos bajo el lema “IVA Cultural ¡Ya!“. Maribel López ha indicado que la feria no participaba directamente en la protesta, pero que sí ”apoyaba a sus clientes" en su denuncia.

Sexo lésbico entre quienes dominan el mundo

La tranquilidad tampoco parece aplicarse a una de las obras que más revuelo ha provocado en esta edición, incluso antes de la apertura de puertas. Se trata de Pan, trabajo y libertad, una obra de la artista afgana Kubra Khademi donde puede verse a líderes mundiales como Ursula Von der Leyen, Hillary Clinton, Kamala Harris, Margaret Thatcher o Angela Merkel (a todas ellas les mandó una misiva pública sobre la situación de las mujeres en Afganistán que aún sigue sin ser respondida) en una orgía lésbica expuesta en el stand de la galería franco-belga Eric Mouchet.

“Pinto un mundo distópico en el que reina el amor. No necesitamos hombres para dirigir un mundo que ya han destruido. Venimos del odio y aquí celebro el amor y el cuerpo de la mujer”, explicaba la artista, huida de su país después de que en 2015 realizara una performance en la que decidió caminar por las calles de Kabul vestida con una armadura.

'Pan, trabajo y libertad', obra
'Pan, trabajo y libertad', obra de Kubra Khademi.

También destaca en el catálogo de ARCO una obra del español Eugenio Merino, presente en el stand de la galería ADN. En esta ocasión, el artista que ya polemizó con Francisco Franco metido en una nevera o a Trump en un lavavajillas ha elaborado un Barril de derechos, un bidón de petróleo en el que pueden leerse los Derechos Humanos, obra creada hace apenas unos días, cuando estalló la guerra en Irán. Varios metros más adelante, encontramos otro barril de petróleo, firmado esta vez por Alessandro Balteo-Yazbeck, que se vende al precio del día en el mercado.

Pasado y futuro en ARCO

El barril de Balteo-Yazbeck se encuentra en una de las secciones comisariadas de esta edición de ARCO, Arco 2045: el futuro, por ahora. En ella, varias galerías reflexionan sobre cómo podría ser el futuro del mundo... por ahora, bajo la batuta de los comisarios José Luis Blondet y Magali Arriola.

Neones y telas blancas estructuran un espacio repartido entre ambos pabellones donde se encuentran obras que van de las pinturas de Paulina Olovska a los cuerpos fragmentados de las esculturas de June Crespo, pasando por un ejemplar del periódico de ayer, cortesía del artista Dave McKenzie.

Sin embargo, en ARCO la mirada no está puesta solamente en el futuro ni en la rabiosa actualidad del arte. Obras de artistas como Pablo Picasso, Salvador Dalí, Eduardo Chillida, Henri Mattisse o Francis Bacon están también expuestas. “Hay una representación de todas las épocas, desde vanguardias hasta los artistas más jóvenes de muchos países”, indicaba Maribel López.

'Vigoréxico acabado', obra de Sahatsa
'Vigoréxico acabado', obra de Sahatsa Jauregi.

Cuánto cuestan las piezas expuestas en ARCO

Parece que, en esta edición, los galeristas han apostado por más esculturas y el uso de materiales cerámicos y textiles, en contraste con ediciones anteriores de la feria donde hubo un protagonismo mucho mayor de la pintura. En cuanto al precio, hay que decir que muchos stands han optado por no hacerlo público y confiárselo solo a las personas interesadas en adquirir las obras.

Sin embargo, en general, el precio suele superar los 1.000 e incluso los 10.000 euros, si bien algunas galerías, como la de Ponce+Robles de Madrid, cuentan con obras a la venta por 500 euros. En el otro extremo, la galería Leandro Navarro presume de exponer la obra más cara de todas: El racimo de uvas, del ya difunto Juan Gris.

Cuadro de la serie 'Quemar
Cuadro de la serie 'Quemar para ver', de Adrien Missika.

Además de los stands, durante el día inaugural de ARCO se han organizado diferentes foros y conversaciones, además de alguna otra performance, como la del artista Adrien Missika, Quemar para ver, que ha utilizado el fuego de sus cerillas para prender sus cuadros hechos de cera. A unos pocos pasos, varios curiosos contemplaban expectantes el proceso, junto a otro pequeño grupo de bomberos... por si acaso.