Lo que pasó el otro día con Bad Bunny en los Premios Grammy pudo parecer algo normal. Esperable, incluso, desde un punto de vista actual, en el que el cantante puertorriqueño acumula millones de fans y llena estadios allá por donde pasa, sean estos de ascendencia latina o no. Pero hubo un tiempo en que esto no fue así, y la lista de latinos abriéndose camino es larga. Bad Bunny es solo la punta de un iceberg, la última y dorada baldosa de un camino nada sencillo por el que han transitado miles de artistas y de los cuales la mayoría han terminado echándose al lado. Pero hay quienes han resistido y ahora comienzan a ver más que nunca siguiendo la senda del conejo malo.
Manny Cruz (Santo Domingo, 1983) es uno de esos músicos que celebran la conquista de la música internacional por parte del autor de Debí tirar más fotos, y quien busca hacerse su propio hueco después de años y años trabajando en la industria discográfica latina. Una montaña rusa que le ha llevado de trabajar vendiendo repuestos a escribirle éxitos a Prince Royce, Shakira o la mismísima FIFA, y a hacer los suyos propios en el género para el que dios le dio el talento y la ilusión, el merengue.
“El merengue es un género que llegó hace décadas para quedarse, pero nada en esta vida es lineal”, advierte el músico en su entrevista con Infobae a su paso por España, donde actuará el próximo día San Valentín en la sala Cats. “En los últimos cinco años hemos visto como artistas no tropicales -del mundo urbano o pop- lanzan su merengue: Alejandro Sanz, Rosalía, Sebastian Yatra, Karol G... y Bad Bunny. Son demasiadas personas apostando a este género musical porque saben que con un merengue llevan a la gente a bailar, ya sea por amor o por algo desgarrador”, expone Cruz, quien lleva cultivando este género originario de su tierra desde hace más de quince años.
Los comienzos: el viaje de vuelta a casa
Al contrario que muchos músicos que arrancan su carrera en su país y no tardan en abandonar el nido en cuanto cogen algo de fuerza, Manny Cruz realizó el camino inverso. Ya había abandonado su República Dominicana natal siendo un niño para trasladarse con su familia a Estados Unidos en busca de un futuro más próspero. Sin embargo, y tras estudiar y trabajar en una tienda de repuestos mecánicos en Miami, el joven cantante decidió emprender el camino de vuelta a casa. “Estuve ocho años trabajando en una tienda de repuestos de carros mientras estudiaba. Me ascendieron a mánager, pero yo me levantaba cada mañana y pensaba ‘No puedo hacer esto todos los días’. Quería ver si en la música funcionaba y no en cualquier género, sino en el merengue”, reconoce el cantante.
De esta forma, Cruz dejó atrás su familia, su trabajo y sus amigos para volver a la ciudad que le había visto nacer y que le iba a ver hacerse un nombre dentro del mundo del merengue. “Me dio mucho miedo, aun recuerdo el vuelo entero de Miami a Santo Domingo llorando. Todavía no había cumplido los 24 y me preguntaba qué estaba haciendo con mi vida. Todos mis amigos me decían que lo estaba haciendo al revés, que quien busca fortuna se va a Estados Unidos”. Como ese Quijote que se siente extraño en su propio país, Cruz se tuvo que emplear a fondo y comenzó trabajando para distintas orquestas dominicanas, desde Kinito Méndez a Ilegales, con la esperanza de que trabajando el silencio solo sería cuestión de tiempo que el éxito hiciese el ruido.
Después de un fallido intento como solista en 2010, en 2016 Manny Cruz se volvió a lanzar al vacío lanzando su primer sencillo, Sobrenatural, aunque esta vez la experiencia y sobre todo la situación del merengue influyeron a su favor. “Tiene que haber una sincronización en todo el sentido de la palabra. Que tú estés preparado, que el público esté preparado para lo que tú le vayas a ofrecer y que el producto sea el adecuado. Son muchas cosas las que tienen que pasar”, explica el artista. Sea como fuere, el nombre de Manny Cruz empezó a resonar con más fuerza que nunca en la isla, aunque aun faltaba un poco más para que lo hiciese fuera de esta.

Shakira, Prince Royce y un ‘Deja vu’
Como le sucede a muchos grandes artistas en sus inicios, el primer gran éxito de Manny Cruz fue en boca de otros. Pero en este caso, esos “otros” fueron nada menos que Prince Royce y Shakira. Cruz se encontraba escuchando En el muelle de San Blas de Maná cuando le vino a la cabeza la idea para una canción que se terminaría convirtiendo en su gran hit: Deja vu. “Recuerdo que la escribí con lágrimas en los ojos, era la tristeza hecha canción. Se la pasé a mi hermano (Daniel Santa Cruz). Él la terminó y se la planteamos a otro artista dominicano que estaba muy pegado en esa época, nunca he dicho el nombre. Estuvimos varios meses tratando de que la grabara y no se dio. Me entró una minidepresión hasta que recibí una llamada", relata Cruz.
“A las semanas me llama mi hermano y me dice: ‘Se la presenté a Prince Royce, y le encantó la canción. No se la enseñe a nadie más, que la va a grabar’. A los diez días me volvió a llamar, esta vez para decirme que Royce estaba preparando un álbum, que le había enviado varias canciones a Shakira y que esta había escogido la nuestra”, cuenta el dominicano con gran brillo en los ojos. “Ya con Royce iba a ser grande, pero con Shakira...fue un éxito para ambos y salió en sus respectivos álbumes. A mí directamente me cambió la vida”, confiesa con entusiasmo.
“Cuando te reconoce alguien más grande, el mundo te ve con otros ojos”, concluía el cantante al rememorar el emocionante episodio con Shakira y Prince Royce, el éxito que sin duda le dio un vuelco a su carrera. A rebufo vendría otro de quizá menor calado pero gran importancia personal como fue la canción para la FIFA por el Mundial femenino celebrado en República Dominicana, En la isla. “Soy más de basket, pero con los años le he tomado mucho cariño al fútbol porque mi hijo lo ama, y a través de él estoy aprendiendo muchísimo. Fue muy divertido y todo un honor por representar a mi país”, señala Cruz.

Un nuevo merengue por San Valentín
El presente más inmediato de Manny Cruz pasa por la preparación de su próximo álbum, que verá la luz antes de verano y que contará con la colaboración de músicos como Emilio Estefan y Motiff. “Estamos preparando un disco totalmente conceptual. Soy dominicano, pero mi padre era cubano y en este disco quiero inyectarle un poquito de esa esencia cubana que el Señor me dio a través de mi papá. Va a ser merengue, pero cambiando ligeramente mi línea pero con esos nuevos colores” adelanta Cruz, quien en el horizonte tiene una nueva oportunidad para los Latin Grammy después de varias nominaciones sin premio.
“A la décima igual va la vencida (ríe). No, no me quita el sueño, aunque suene a cliché no trabajo para los premios. Si llegan, pues los abrazas y los celebras, pero yo ya lo hice cuando lo consiguió mi hermano unos años atrás”, confiesa Cruz, quien pasará primero por la Sala Cats de Madrid para presentar sus adelantos y celebrar lo de Bad Bunny, lo suyo y el buen momento de la música latina en nada menos que el día de San Valentín. Quizá pocas fechas más apropiadas para salir a bailar un buen merengue.
Últimas Noticias
Bely Basarte, retrato de una artista abierta en canal: “Cuantos más años cumplo, más me doy cuenta de que no tengo ni idea de lo que es la vida”
La cantante celebra diez años de carrera con la publicación de ‘La vida es esto, amor’, una puerta a la intimidad de su vida con entradas de su diario personal donde se recogen las vivencias que inspiraron algunas de sus canciones

Danny Ocean suaviza la borrasca llevando el verano a Madrid: palmeras, mucho fuego y un recuerdo a su añorada Venezuela
El cantante venezolano presentó en el Movistar Arena su ‘Babylon Club’ ante un público entregado entre bailes y besos

Si te gustó ‘Fallout, no te puedes perder esta miniserie de ciencia ficción (y humor) protagonizada por Capitán América
Coprotagonizada con Stephanie Beatriz (’Brooklyng 99′, está disponible en Movistar Plus+

Esta aplaudida serie de ciencia ficción y suspense tiene uno de los giros de guion más locos de los últimos años: “Fascinante de principio a fin”
Colin Farrell interpreta a un detective privado en una serie que aparenta ser la típica historia de detectives hasta un inesperado cambio de rumbo

Si te gustó ‘Un lugar para soñar’, no te pierdas esta serie romántica basada en varias novelas de la misma autora: “El final me hizo pedazos”
Morgan Kohan protagoniza esta historia sobre una mujer que inicia una nueva vida en un pueblo de Nueva Escocia, en Canadá




