Recuperan en Italia una escultura española del siglo XV robada hace casi cincuenta años: “Es una parte de la historia de nuestra comunidad”

Unos anticuarios identificaron en una subasta una escultura de madera realizada por Gil de Siloé hace más de 500 años y sustraída en 1979

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La talla de San Lucas
La talla de San Lucas que fue robada en Astudillo hace 45 años y que ha sido localizada en Génova (Italia). (Europa Press)

El Museo Diocesano de Palencia ha celebrado este miércoles un acto muy especial. Autoridades civiles, representantes del Ministerio de Cultura, agentes de la Guardia Civil y miembros de los Carabinieri italianos y varios anticuarios han acudido al acto en el que se hacía oficial el regreso de una escultura de madera policromada de San Lucas, atribuida a Gil de Siloé (famoso artesano español del siglo XV) robada en 1979 de la iglesia de Santa Eugenia de Astudillo.

La recuperación de esta valiosa obra, tras una compleja investigación internacional, representa para la comunidad local mucho más que el retorno de una obra de arte. El obispo Mikel Garciandía ha presidido la ceremonia y subrayado el significado de la devolución: “San Lucas representa la belleza y la trascendencia que el arte nos abre. Recuperar piezas que se habían perdido es devolver a la historia de nuestra comunidad parte de su memoria”.

La talla fue localizada en Génova, Italia, tras la intervención de unos anticuarios que reconocieron la escultura cuando apareció a la venta en una subasta. Ellos mismos explicaron haber recopilado todos los datos posibles para identificar el origen de la obra. Así lo explicaba el general de brigada Miguel Sánchez Guerrero, jefe de la Guardia Civil de Castilla y León, quien ha detallado que “fueron los anticuarios quienes identificaron que se trataba de una obra robada a finales de los años 70 y recopilaron información clave para confirmar su autenticidad”.

“La sociedad civil puede ser decisiva en la defensa del patrimonio”

Para garantizar el retorno de la escultura, las autoridades españolas emitieron una Orden Europea de Investigación y coordinaron, junto a Eurojust y el Comando para la Tutela de Protección del Patrimonio Cultural de los Carabinieri, la repatriación de la pieza. El general Sánchez Guerrero destacó que la operación ha permitido además recuperar 62 obras más en Italia, presentando “un ejemplo paradigmático de cómo la cooperación policial, judicial y cultural protege nuestro patrimonio”.

El subdirector general de Registros y Documentación del Patrimonio Histórico, Carlos González-Barandiaran y de Muller, ha valorado el papel decisivo de los anticuarios: “Los anticuarios desempeñan un papel fundamental. Gracias a su interés y conocimiento pudieron identificar la talla y alertar a la Guardia Civil. Esto demuestra cómo la sociedad civil, junto con las instituciones, puede ser decisiva en la defensa del patrimonio histórico”.

La talla de San Lucas, de unos 70 centímetros de altura, fue solo una de las muchas piezas sustraídas durante la noche del robo, cuando también desaparecieron seis apóstoles, cuatro evangelistas, otra escultura y una cruz. El suceso, por desgracia, no fue extraño, sino un reflejo del difícil contexto de los años setenta y ochenta para el patrimonio español, en una época marcada por la despoblación rural y la falta de medidas de seguridad en muchas iglesias.

Ahora, con ayuda de documentación y fotografías antiguas, se ha confirmado la identidad de la obra antes de su regreso a España, en una operación descrita por los implicados como un modelo de colaboración ciudadana, profesionalización y cooperación internacional al servicio de la memoria colectiva.

La posibilidad de devolver la estatua<b> </b>a Astudillo

El teniente coronel Domenico Menna, representante de los Carabinieri, ha insistido en el valor simbólico de la restitución: “La devolución de la obra significa restituir también una parte de la historia y la memoria de la comunidad. La tutela del patrimonio no es solo seguridad, es un deber hacia la memoria y la dignidad de las comunidades. Para nosotros es un honor devolver esta obra de arte a la Diócesis”.

Dos de las figuras han sido recuperadas en establecimientos de reciclado y recuperación de metales.

Actualmente, la escultura permanece en el Museo Diocesano de Palencia, protegida mientras se estudian las condiciones para su posible regreso a Astudillo. Desde la diócesis aclararon su prioridad: garantizar la seguridad y la conservación del patrimonio de todos los pueblos.