Natalie Nakase, la obsesa por los detalles que conquistó la WNBA

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Julia López

Redacción Deportes, 31 oct (EFE).- Detrás de la histórica conquista del campeonato estadounidense por parte de las Golden State Valkyries está Natalie Nakase. Absolutamente obsesiva con los pequeños detalles, competitiva hasta el extremo y con la defensa como seña de identidad, ha llevado a las de California a la cima del baloncesto mundial apenas dos años después de la creación de la franquicia.

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Obcecada en sacar el máximo rendimiento de sus jugadoras y a la que la escolta Tiffany Hayes definió como “una fanática enfermiza del baloncesto”, la entrenadora es capaz de pasarse horas analizando vídeos, rebobinando las mismas jugadas en bucle o repasando constantemente el plan de partido.

En el máximo nivel, cada pequeño detalle cuenta. Y, por eso, no es extraño ver a Nakase reproducir, a todo volumen, sonidos de ametralladoras o bombas durante los entrenamientos de su equipo con el objetivo de transmitirles la idea de que deben “ganar o morir”.

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Nakase se convirtió en la primera entrenadora de la historia de las Valkyries. Al tratarse de una franquicia de expansión, reclutaron a las jugadoras que sus equipos habían considerado prescindibles, no había superestrellas, pero Nakase consiguió el compromiso absoluto de su equipo.

“Todo empieza con su ética de trabajo y su pasión. La forma en la que juega el equipo refleja cómo es ella”, dijo su entrenador asistente Kasib Powell de una entrenadora que anima a cada jugadora a encontrar su propia voz en la pista.

Precisamente, la unión y el sentido de juego colectivo que han mostrado las de San Francisco durante toda la temporada es una característica poco común de los conjuntos de la WNBA, que suelen destacar por un estilo más individualista.

“Ella llegó y estableció el nivel que debíamos alcanzar. Creía sinceramente que podíamos conseguir todo esto. Es fácil sumarse a una idea así”, explicó Veronica Burton, base del equipo a ESPN sobre una Nakase cuya gran fortaleza ha sido adaptar su estilo a cada jugadora de su plantilla, sin dejar de ser fiel a sí misma en ningún momento.

Una mujer que ha grabado, por méritos propios, su nombre en la historia de la WNBA. Tras levantar el trofeo, quiso dedicar unas palabras a su público en el Balhalla: "Si pones todo tu corazón y tu alma, puedes ganar campeonatos".

La vida de Natalie siempre giró entorno al baloncesto. Su padre le transmitió el amor por la pelota naranja desde muy joven, pero su esfuerzo y tesón le hicieron derribar todas las barreras allá donde fue.

Durante su etapa universitaria, accedió a la famosa UCLA sin beca deportiva al contrario que la mayoría de deportistas, pero rápidamente se convirtió en la base titular del equipo durante tres temporadas. Una lesión frenó su trayectoria deportiva, lo que le llevó a dar el salto a los banquillos.

Se convirtió en la primera mujer entrenadora principal en la liga masculina profesional de Japón. En 2012, inició una nueva etapa como coordinadora de vídeo en Los Angeles Clippers de la NBA y con el tiempo llegó a ser entrenadora asistente.

En 2022, la mítica Becky Hammon la reclutó para su cuerpo técnico y conquistó dos anillos consecutivos con Las Vegas Aces, en 2022 y 2023.

Pero el sueño de Nakase siempre había sido el de dirigir ella a un equipo y Joe Lacob, propietario de Golden State, no se equivocó cuando la eligió como entrenadora principal de las Valkyries en 2024.

En su primera temporada, el equipo alcanzó los 'playoffs' pese a las pocas expectativas generales. En 2026, hizo de las Valkyries campeonas de liga, además de haber sido la mejor defensa del campeonato (sus rivales apenas pudieron anotar 75,1 puntos de media por partido) y tener el mejor porcentaje de triples de la competición (38,1%).

Asimismo, Nakase difícilmente olvidará estas últimas semanas. Se proclamó campeona del mundo con la selección de Estados Unidos en la Copa del Mundo de Berlín, donde ejerció como asistente y, ahora, se ha convertido en la primera entrenadora principal estadounidense con ascendencia asiática en llegar y ganar unas finales de la WNBA. EFE

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