Arteko, 30 años de la galería donostiarra que apostó por el coleccionismo asequible

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Ana Burgueño

San Sebastián, 31 oct (EFE).- Cristina de la Fuente estudió Periodismo y ejerció el oficio durante varios años, aunque su querencia de siempre por las artes la llevó a fundar en 1996 en San Sebastián la galería Arteko y a apostar por el coleccionismo asequible. En estos treinta años, ha logrado mantenerse a flote sobre el oleaje y ha conseguido además clientes "muy fieles".

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"Siempre he creído que el arte debe de estar al alcance de todos, sin ese halo, ese mito de que es algo muy sofisticado, de museos y galerías como templos a los que te da como corte entrar. He querido siempre que Arteko sea una galería muy familiar, muy accesible y muy natural", afirma esta donostiarra nacida en Bonn (Alemania) en 1959 en una entrevista con EFE.

Con el cierre de la veterana Altxerri en 2023 después de 40 años de actividad, Arteko se ha convertido en la galería de arte contemporáneo más antigua de San Sebastián, ahora en su tercer emplazamiento en Gros, el mismo barrio donde empezó y donde también tuvo su segunda sede.

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De la Fuente, que tras sus inicios como periodista en la capital guipuzcoana trabajó cinco años en Radio Vaticano, conoció a su exmarido, el artista japonés Nori Ushijima, en Italia. Después del nacimiento de su primer hijo, decidieron establecerse en San Sebastián, donde nacieron sus dos hijas y donde comenzó a vender dibujos y grabados de su pareja entre familiares, amigos y conocidos.

"Luego me dije que eso no era muy profesional y, como conocía a muchos artistas, reuní a 27 de ellos y organicé un mercadillo de Navidad de obra sobre papel en el hotel Orly que tuvo mucho éxito", explica la galerista sobre este "experimento", que le animó a emprender la aventura de Arteko.

Era consciente de que "no podía competir con grandes galerías", pero vio "un nicho" en la obra asequible sobre papel y se lanzó a montar Arteko. "Cuando pregunté a Gonzalo Sánchez (impulsor de Galería Dieciséis, cerrada tras su muerte) si creía que iba a poder mantenerla, me dijo que tenía algo bueno porque 'muchos pocos hacen un mucho' y no iba a depender solo de hacer una gran venta a un gran coleccionista o a una institución", relata.

Más de una vez se ha sentido agotada y se ha preguntado si podría seguir, pero nunca ha tardado más de dos días en darle la vuelta a la situación. "Este trabajo es un poco masoquista porque es difícil, pero tiene algo de enganche a la vez, te apasiona y no puedes dejarlo. Vas como un barquito entre oleaje y oleaje", destaca.

Dora Salazar, Marijose Rekalde, Marta Cárdenas, José Luis Zumeta, Néstor Basterretxea y José Ramón Anda se encuentran entre los creadores de los que tuvo obra en papel desde el principio, parte de un abultado catálogo del que también forman o han formado parte Koldobika Jauregi, Esther Ferrer, Gonzalo Chillida, Andrés Nágel, Jaime de los Ríos y los malagueños Enrique Brinkmann y Paco Aguilar, entre otros muchos.

En estos años, Arteko ha dado cabida también a otros formatos y otras disciplinas, como la escultura y la fotografía, a la vez que ha ido cuidando a sus clientes. "Tengo muchos muy fieles", asegura.

"No empecé queriendo buscar a coleccionistas, sino a gente que llegara al arte de manera muy natural y que con pasión, poco a poco, se fuera haciendo coleccionista con las obritas que iba comprando", añade.

Dice que Arteko no compite con las otras galerías donostiarras, sino que "se complementa" porque cada una es diferente. Tienen su asociación y entre todas colaboran para organizar Irekiak, el fin de semana de puertas abiertas, con visitas guiadas y encuentros con artistas que organizan para inaugurar la temporada en primavera. Lamenta que no tengan medios ni las ayudas públicas necesarias para poner en marcha otros eventos.

Y remarca que las galerías, las de toda España, están "desesperadas" por que se les siga aplicando el 21 % de IVA a la venta de obras de arte, pese a que la mayoría de países europeos lo han reducido a entre el 5 y el 8 % en aplicación de la directiva europea que lo permite desde 2022.

De la Fuente abrió su galería con una muestra de su exmarido, cuya obra vuelve a estar colgada de sus paredes en la exposición 'Noúmeno', que ofrece un recorrido por la trayectoria de Nori Ushijima (Kumamoto, 1956) con 32 piezas que abarcan cuatro décadas.

Es una manera de cerrar el círculo de un trabajo de 30 años al frente de este negocio, del que tardó en concienciarse de que además de una pasión era una empresa y que le gustaría que, cuando ella lo deje, tomara el relevo su hijo Ander, ahora sumergido en su labor de arquitecto.

Y en el aire sigue aún la posibilidad de exponer sus propias fotografías, de las que tiene un archivo que de vez en cuando pone al día. "Muchos artistas me dicen que tendré que cerrar el ciclo de Arteko con una exposición mía. Ya veremos, ya veremos", responde esta galerista, que estudió fotografía en Italia y a la que le habría encantado formarse en arte dramático. EFE

(foto)

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