Un guardia civil sobre la víctima del crimen de Camposol en 2022: "Estaba literalmente apaleada"

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Un agente de la Guardia Civil de la patrulla de Seguridad Ciudadana del Puerto de Mazarrón (Murcia) que fue uno de los primeros en llegar al lugar del crimen de Camposol, en diciembre de 2022, ha asegurado este martes, durante la tercera de las seis sesiones previstas del juicio contra M.J.C., acusado de asesinar a V.E., que la víctima "estaba literalmente apaleada".

El caso conocido como el crimen de Camposol de 2022 corresponde a un asesinato por violencia machista perpetrado a principios de diciembre de 2022 en la urbanización Camposol de Mazarrón.

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El agente ha relatado ante el tribunal del jurado de la Audiencia Provincial de Murcia que la mujer presentaba numerosos hematomas y sangre en la cara y alrededor de la boca, unas lesiones que ha asegurado recordar perfectamente por el impacto que le causaron.

Asimismo, los agentes de la Guardia Civil que han declarado durante la sesión han expuesto sus impresiones sobre el estado del cadáver y han señalado que no apreciaron indicios compatibles con un atropello. En particular, un agente que intervino en la inspección ocular y tomó fotografías del cuerpo ha afirmado que no observó signos de aplastamiento ni recuerda manchas o residuos en las zonas lesionadas, mientras que otro, en su doble condición de testigo y perito, ha explicado que, por su experiencia profesional, las lesiones que presentaba la víctima no le hicieron pensar que hubiera sido atropellada.

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La defensa ha preguntado reiteradamente a los agentes por la posible existencia de manchas negras que pudieran corresponder a grasa de un vehículo y por supuestas heridas de arrastre. Sin embargo, los guardias civiles han manifestado que no podían asegurar que las manchas señaladas fueran grasa y que no recordaban haber observado residuos en las zonas de las heridas.

Los primeros agentes que acudieron a la vivienda también han descrito la actitud del acuasado, a quien encontraron sentado en el sofá, tranquilo y bebiendo cerveza. Según sus testimonios, el acusado presentaba signos de embriaguez y mantuvo una actitud que uno de los agentes ha definido como de "fría indiferencia absoluta", sin hacer ademán de salir a comprobar el estado de la mujer. También ha señalado que, a su juicio, el acusado era consciente de la gravedad de la situación por sus expresiones y porque se le explicó reiteradamente.

El agente que acudió con él, en una primera instancia, ha coincidido en que el acusado presentaba signos de embriaguez y ha explicado que continuó bebiendo cerveza durante la intervención. Según su testimonio, los agentes contabilizaron entre tres y cuatro botes de cerveza de tercio mientras permanecían en el lugar.

LA VÍCTIMA PRESENTABA NUMEROSOS HEMATOMAS

Uno de los guardias civiles de la patrulla de Seguridad Ciudadana del Puerto de Mazarrón ha explicado que, al llegar al lugar, la mujer se encontraba tendida en el suelo, junto al bordillo y frente a su domicilio. Los agentes intentaron comprobar si tenía consciencia o respondía a sus preguntas, pero no obtuvieron respuesta.

"Estaba boca abajo, lo recuerdo perfectamente, ligeramente en una posición un poco como lateral, las piernas dobladas hacia adentro, con las rodillas, eso lo recuerdo porque me impactó. Yo por desgracia he visto algunos cadáveres", ha declarado el agente al describir la posición en la que encontró a la víctima.

A preguntas de la defensa, el guardia civil ha insistido en que la mujer "estaba literalmente apaleada". "Tenía muchos hematomas, sangre en la cara, en parte de la boca", ha manifestado.

LOS AGENTES NO APRECIARON INDICIOS DE ATROPELLO

Otro de los guardias civiles que ha declarado, en su doble condición de testigo y perito, ha expuesto los motivos por los que, según su experiencia profesional, no considera que la mujer fuera atropellada.

El agente ha explicado que una de las labores del laboratorio de Criminalística consiste en intervenir en accidentes de tráfico con víctimas atropelladas y ha señalado que ha examinado numerosos cadáveres en esas circunstancias. "He visto infinidad de cadáveres atropellados y a mí la impresión no me da", ha afirmado al ser preguntado por la posibilidad de que la mujer hubiera sido arrollada por un vehículo.

En su declaración, ha señalado que durante el examen del cuerpo se apreciaron lesiones en la ceja, en un dedo y en la parte posterior de la cabeza, pero que no observó indicios que le llevaran a considerar el atropello como explicación de las lesiones.

El agente ha explicado que, a su juicio, un atropello dejaría marcas de abrasión por el contacto con el asfalto y posibles restos en la ropa. "Si a ti un coche te atropella, la abrasión, aunque sea a poca velocidad, la abrasión contra el asfalto es evidente", ha manifestado.

En este sentido, ha indicado que, si un vehículo hubiera pasado por encima de la víctima, esperaría encontrar marcas en el cuerpo o en la ropa. "Si no observamos ni golpe, ni manchas, ni nada desordenado, se descarta", ha declarado al explicar su valoración.

Por su parte, otro agente que intervino en la inspección ocular y tomó las primeras fotografías del cadáver, antes de la llegada de los especialistas de Criminalística, ha respondido a las preguntas de la defensa sobre unas manchas oscuras situadas cerca de la mano de la víctima.

Preguntado por si podían corresponder a grasa de un vehículo, ha contestado que "no puedo asegurarlo". La defensa también le ha preguntado por la existencia de heridas de arrastre, ante lo que el agente ha indicado que, según su conocimiento, algunas de las marcas que observó podían corresponder a hematomas.

El guardia civil ha situado lesiones en la cabeza, los brazos, la espalda, el tórax y el abdomen. A preguntas de la acusación particular sobre si apreció algún signo de aplastamiento compatible con un atropello, ha respondido negativamente.

También a preguntas de un miembro del jurado popular sobre la posible presencia de residuos, manchas o restos en las zonas lesionadas, el agente ha señalado que no recuerda que hubiera ninguno.

EL JUEZ RECHAZA LA PETICIÓN DE LA DEFENSA SOBRE DOS DISPOSITIVOS

Al inicio de la sesión, la defensa ha solicitado que se incorporen a las actuaciones una tableta y un teléfono móvil que atribuye a la víctima, con el objetivo de que el acusado pueda reconocerlos cuando declare, previsiblemente, el viernes.

El juez ha rechazado la petición al considerar que su incorporación supondría una quiebra del principio de igualdad de armas y plantearía problemas respecto a la cadena de custodia, al no constar que los dispositivos hubieran sido aportados por una autoridad policial o judicial. "No se va a tener en cuenta ni se va a aportar", ha señalado.

La defensa había justificado su solicitud en la declaración de la hermana de la fallecida, que este paso lunes afirmó que la víctima no tenía teléfonos ni dispositivos propios, y ha sostenido que los aparatos podrían ser reconocidos por el acusado del crimen durante su declaración.

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