El actor valenciano Carles Alberola, Premio Born de Teatre 2026 por 'Llàgrimes de marbre'

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Palma, 24 oct (EFE).- El dramaturgo y actor Carles Alberola (1964, Alzira, Valencia) ha ganado el Premi Born de Teatre 2026 por la obra 'Llàgrimes de marbre', con una compensación de 14.000 euros en metálico y la edición de la obra en las lenguas oficiales del Estado.

Tras evaluar los 211 textos que se han presentado a la LI edición del Premi Born de Teatre, procedentes de 13 comunidades autónomas y 14 países distintos, el jurado ha acordado dar como ganadora a 'Llàgrimes de marbre', presentada con el seudónimo Mallotina, según han informado este sábado los organizadores en una nota.

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Por otro lado, han declarado finalista a la obra 'En una cambra obscura aquesta nit assenyalada', presentada con el seudónimo Rumrum.

El jurado está formado por Eulàlia Carrillo, guionista de televisión y directora argumental de series de televisión; Josep Ramon Cerdà, dramaturgo, director teatral, gestor cultural y profesor de lengua y literatura; y Ricard Gàzquez, dramaturgo y profesor de escenificación y dramaturgia.

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Completan la lista del jurado, en este caso, con voz pero sin voto, el presidente del Cercle Artístic, Pere Bagur Coca, y la secretaria del Premi Born, Lina Pons Massanet.

De 'Llàgrimes de marbre', el jurado ha destacado la capacidad de construir, a partir de una situación cotidiana y con una gran economía de recursos, una pieza teatral emotiva, de humor vivo y de personajes bien definidos.

La conversación entre una abuela y su nieto, sentados en la terraza de una cafetería frente a un hospital, despliega gradualmente los conflictos de una familia marcada por una ausencia.

El texto administra con acierto la información y hace que los gestos y los objetos más sencillos adquieran significado a medida que avanza la acción.

De la obra finalista 'En una cambra obscura aquesta nit assenyalada', el jurado destaca la ambición dramatúrgica y la habilidad para entrelazar dos momentos temporales sin interrupciones escénicas.

La continuidad entre pasado y presente convierte la memoria en una fuerza activa dentro de la escena: las palabras vuelven, cambian de sentido y revelan lo que había quedado oculto en la relación entre los dos personajes. EFE

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