Christina Koch: "Un astronauta es el primero que tiene que tener los pies en la tierra"

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Avilés, 22 oct (EFE).- Christina Koch, Premio Princesa de Asturias de la Concordia, ha declarado este jueves en Avilés que el astronauta es el primero que "tiene que tener los pies en la tierra", como dice la expresión castellana, y que ese "es uno de los motivos por los que es tan importante hacer estas misiones con personas y no simplemente robots”.

Las declaraciones de la primera mujer en salir de la órbita baja terrestre y la primera en dar la vuelta a la Luna a bordo del Artemis II, se han producido en el marco de un encuentro con estudiantes de varios centros educativos del país que le han hecho preguntas sobre su gesta en el espacio.

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Ha sido Sara, una estudiante de Oviedo, la que ha echado mano de la expresión castellana utilizada para decir que una persona es cabal, quien ha preguntado si un astronauta que haya ido a la Luna y anhele con llegar a Marte puede tener los pies en la tierra.

"Se da por sentado, a priori y por definición, que un astronauta va a tener los pies sobre la tierra porque, al fin y al cabo, simplemente somos personas normales a quienes nos han pedido hacer cosas extraordinarias”, ha declarado la Premio Princesa de Asturias ante un público entregado.

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Unos jóvenes a los que al principio de la charla Christina Koch ha pedido que, si alguno estaba pensando en seguir los pasos de su carrera profesional, alzase la mano.

Lo hicieron una decena de chicos y chicas de entre los 882 estudiantes de 34 centros educativos que participaban en el acto y que conocían bien la gesta de Koch, ya que previamente habían llevado a cabo más de 2.000 experimentos sobre la misión a la Luna.

La estadounidense Koch también mostró a esos jóvenes estudiantes un vídeo muy personal de su reciente viaje espacial, con los preparativos o el momento exacto en el que los miembros de la tripulación respiraban al ser conscientes de que lo peor había pasado e iban directos a cumplir con su misión.

Fueron tres años de preparación que sirvieron para conocer cada aspecto de la nave que les llevaría a dar la vuelta a la Luna y a ver lo que ningún ojo humano "había visto hasta ese momento", pero también, ha relatado Koch, para formar un equipo humano que tenía que saber superar los desacuerdos que surgieran durante la misión, algo que se produjo en dos ocasiones.

Ante el interés mostrados por los estudiantes por los miedos de los astronautas, Koch ha indicado que no tiene nada de malo sentir miedo y ha recordado que ella lo sintió la primera vez que se abrió una escotilla para salir al espacio, pero que, aunque su corazón se puso a mil, no permitió que eso la detuviera porque en ese momento pensó que se había preparado para ello.

También ha contado cómo en un momento de la misión, mientras dormían, se despertaron bruscamente con el sonido de una alarma que sus preparadores habían dicho que nunca llegarían a escuchar porque alertaba de que la nave se quedaba sin combustible, aunque todo quedó en un susto porque fue solo un fallo de sotware.

En su opinión, los verdaderos valientes no son los astronautas cuando están a punto de subir a bordo y están pensando en sus familias, sus amigos "y en toda la humanidad", los valientes son los que están en el puesto de mando de la misión.

A preguntas de los estudiantes, la astronauta ha dicho que jamás hubiera imaginado que la Tierra iba a ser así, desde esa perspectiva tan alejada, "tan brillante, tan azul eléctrico", pero que lo que más la impresionó fue el "inmenso negro" que la rodea. EFE

agg/lj/acm

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