'Moscú no existe', un puzzle de cuatro obras de Chéjov reflejo de una sociedad inmovilista

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Madrid, 7 oct (EFE).- Los directores de 'Moscú no existe', Santiago Sánchez y Michel López, nutren de una dramaturgia nueva un texto que nace a partir de cuatro obras de Antón Chéjov: 'Tío Vania', 'La Gaviota', 'Las tres hermanas' y 'El jardín de los cerezos'.

La obra se adentra en la pérdida de los sueños, la ansiedad y el cinismo de una sociedad que sigue "tomando el té mientras su mundo se resquebraja", sin que a ellos parezca afectarles, ha detallado Santiago Sánchez a EFE.

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'Moscú no existe' es el retrato de una sociedad inmovilista con el que la compañía L'Om Imprebís celebra sus más de 40 años de trayectoria.

"Se trata de una nueva dramaturgia que surge de un trabajo intenso junto a Michel López, en el que como siempre hemos trabajado con la improvisación, con una mirada muy diferente, como una forma de nueva escritura en escena y sobre el propio escenario", ha indicado también el director de L'Om Imprebís.

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El texto, que se nutre al 95 % de los de Chéjov, es fiel a los personajes e incluye el vodevil, la melancolía, su drama y la alegría, remarca Sánchez, con personajes que tienen la esencia de Vania del profesional quemado que a los 50 no tiene alicientes personales; retrata a Nina de 'La Gaviota', con la idea de que si te esfuerzas consigues tus sueños o de la especulación inmobiliaria como en 'El jardín de los cerezos'.

Además, enlaza con el hecho de apartar a los cuidadores, a los mayores, cuando ya no son útiles, algo que pasa en la sociedad actual, que resuena a un final de ciclo, como sucedía cuando escribió los textos Chéjov.

Tras un incendio que devasta Moscú —espejo de los colapsos de nuestra era— Olga y su hija Ania se refugian en la Finca del Lago. Allí les espera Iván, un maestro rural que renunció a sus ideales para cuidar la propiedad y que ahora, asomado a la cincuentena, empieza a sospechar que el papel de mártir está terriblemente mal pagado.

Un texto puzzle, continuo, sin fisuras, "donde los personajes no tienen los mismos nombres, un espejo sobre nuestra propia parálisis contemporánea".

"Se habla de lo mal que están algunas cosas pero no se hace nada y, como decía Chéjov, en esta vida hay que hacer y actuar, tiene que haber una reacción, no solo hay lamentos", ha añadido Sánchez.

El espectáculo interpretado por Carles Montoliu, Víctor Lucas, Pilar Martínez y Beatriu Casanova subirá a la Sala Jardiel Poncela del teatro Fernán Gómez de Madrid del 8 de octubre al 8 de noviembre.EFE

(Foto)

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