Emilia Llanos, la mujer con la que Lorca tuvo un "flechazo" y "algo más que una amistad"

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Málaga, 7 oct (EFE).- La figura de Emilia Llanos, la mujer por la que Federico García Lorca sintió un "flechazo" y con la que mantuvo "algo más que una amistad" hasta su muerte, ha sido rescatada por el Centro Cultural Generación del 27 con una exposición que se inaugura este miércoles en Málaga.

"Federico la conoció el 28 de agosto de 1918 a través de Ismael González de la Serna, porque no entendía que hubiese en Granada una mujer que con 18 años leyese un libro de Maeterlinck. La quería conocer, la conoció ese día y hubo una especie de flechazo que duró toda su vida", ha afirmado José Javier García Montero, uno de los comisarios.

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García Montero, propietario además del archivo al que pertenecen los fondos que se exponen en la muestra, comparte la opinión de otros investigadores que sostienen que entre Federico y Elena hubo "algo más que una estrecha relación de amistad".

"En la exposición hay dos cartas de 1920 en las que Federico se dirigía a Emilia y le decía que estaba enfermo de amor. Él la cortejaba como se cortejaba en aquella época, pidiéndole permiso para escribirle más largamente o reclamándole que le enviara una foto porque quería verla todos los días", ha añadido García Montero.

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Pero Emilia, "con la frialdad que le caracterizaba", le contestó que la amistad "era lo superior", a lo que Federico replicó que no entendía cómo le había contestado "de esa forma" y se enfrió la relación.

Más tarde, en 1955, Emilia reconoció en sus memorias que esa relación "tuvo momentos muy importantes" y llegaba a admitir que había sido "muy tonta por no haberle dicho a Federico que su deseo también era ardiente", según el comisario.

"Emilia no solo era la amiga de Federico, sino un nexo de unión con todas las personalidades culturales, porque se relacionó con todo el mundo y tenía una actividad cultural muy intensa en la vida de Granada. Era la única mujer que podía asistir a las tertulias de El Rinconcillo y de El Polinario, donde se tocaba la guitarra y se decían palabrotas", comenta.

Además, hizo gestiones con el general Queipo de Llano para interceder por algunos presos y se relacionó con personalidades de la cultura como Andrés Segovia, Manuel de Falla, Juan Ramón Jiménez, Zenobia Camprubí o Luis Rosales.

La otra comisaria de la exposición, Elena Santomé, ha apuntado lo "complicado" que era en ese momento "ser mujer, ser soltera y además salir en prensa con determinados vestidos".

Santomé ha desvelado que en 'Doña Rosita la soltera' hay un poema sobre las "tres manolas", que en realidad Lorca dedicó a las tres Emilias que había entonces en Granada -una de ellas, Llanos-, "que iban juntas al Cante Jondo, porque en esa época era complicado andar sola por la ciudad siendo mujer, y se hicieron muy amigas". EFE

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