Marco Polope se impone en una polémica final del circuito valenciano de novilladas

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Villena (Alicante), 4 oct (EFE).- La final de Villena del Circuito Valenciano de Novilladas de la Comunidad Valenciana, que impulsan la Fundación Toro de Lidia y la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, acabó con la victoria de Marco Polope y un polémico escándalo cuando el sexto y último novillo de Jovani presentó una acusada descoordinación motora desde salida y no se pudo devolver a corrales.

La devolución no fue posible al no haber otro sobrero preparado por una producción de mínimos para toda una final. La incomodidad y estrechez de los corrales de la plaza de Villena, al parecer, no es la adecuada.

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Ian Bermejo, que había cortado dos orejas a su primero, no tuvo opción con ese sexto que cerró una novillada muy desfondada de Jovani y que acusó los problemas de manejo en la plaza.

Marco Polope fue declarado triunfador sin tener tampoco un lote claro y cortó una oreja a cada uno, sobre todo por su temple, vertical quietud y el buen uso de la espada.

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El primero de Marco Polope no se tenía en pie y salió Mundanerito 97, reseñado como sobrero, por su seria expresión y un punto basto. Con buen estilo y muy asentado Polope recogió la embestida y se fue con ella hasta los medios y allí se echó el capote a la espalda.

Seriedad en el peto del torito de Jovani: fijo, metiendo los riñones, empujando de abajo arriba. Pero este esfuerzo restaría después. La quietud vertical de Polope se volvió a destacar en el quite por saltilleras, de frente por detrás.

Muy despacio Marco Polope. Al novillo le faltó fondo. Protestó por ambos pitones. La suavidad, sutileza en los toques y firmeza de Polope permitió dotar de argumento a la faena. La forma de echar los vuelos, templar los embroques y aguantar algún parón o tarascada tuvo mérito e hiló la faena hasta cerrarla con una buena estocada que dio paso al merecido trofeo.

El quinto fue el novillo más fino y también el de mansedumbre más descarada. En banderillas ya buscó las tablas y arrolló muy feo a César Fernández, que pasó a la enfermería. El novillero de Torrent brindó al ganadero de Sant Mateu, Pedro Jovani. Pero el novillo no ofreció lidia para honrar a la vacada y se rajó de forma descarada nada más empezar la faena.

Marco Polope, de rodillas, ya aguantó un parón tremendo y luego todo fue pegado a tablas y con el novillo muy parado y recortando el viaje. Con valor de torero valiente y de carácter respondió Polope. La estocada al primer intento, muy difícil de cobrar, tuvo enorme mérito. Una oreja.

Javier Cuartero abrió la final con Ligero, que hizo honor a su nombre. Muy suelto en los primeros tercios. Se desplazó y se dejó fácil torear de capa, yéndose desentendido. Cuartero recogió por verónicas y en los medios aprovechó el viaje para dibujar alguna chicuelina. En varas el novillo empujó con mal estilo: cara alta, sin fijeza. El quite fue por taralleras bien rematadas y en banderillas apretó hacia adentro.

Javier Cuartero, ya con la muleta, se impuso por toreros y templados doblones y ahí se descubrió el estupendo estilo del pitón derecho del de Jovani. Fijado el novillo, vinieron dos tandas en redondo, ligadas con gusto, mando y remate por debajo de la pala del pitón. Embestida y toreo profundos en los medios.

A la primera serie al natural le faltó un tranco de más al novillo, que no empujaba ni seguía igual la muleta por la izquierda. Se buscó el abrigo de las líneas de picar, la mano diestra volvió a hacer rugir al coso de Villena y en ese terreno Cuartero le sacó un tranco de más a los naturales. El epílogo alargó la faena para la galería por circulares, con el novillo mirando de reojo las tablas. Al final una oreja tras estocada trasera defectuosa y dos de descabellos.

El cuarto de la tarde, negro y de nombre Romero, tenía la hechura y la expresión más identificable en lo de Jovani. El alicantino Javier Cuartero se fue a recibirlo a porta gayola. La seriedad y profundidad del novillo se plasmó en las primeras verónicas, desarme incluido, en el caballo, en la brega de banderillas y en cómo persiguió a los banderilleros hasta las tablas.

Pero el animal al último tercio llegó más aplomado. Cuartero tuvo que llegarle mucho desde el primero momento para tirar de una embestida cansina. Se inventó la faena que pudo y luego la espada se le atascó.

Un alborto grande armó el torero de L'Alcora Ian Bermejo, que se fue a porta gayola y luego ligó cuatro emocionantes faroles de rodillas en los mismo medios y después de varas, desempolvó las lopecinas de El Juli, torero al que admira. Rosquillo, que así se llamaba este tercero de la tarde de pelo negro, tenía buen tranco, pero estaba justo de fuerza.

"Va por todos vosotros" les dijo Bermejo en el brindis a la gente de su peña, que le acompañaban en esta final y que se había hecho los 210 kilómetros que separan L'Alcora de Villena. Muy flojo de manos el novillo, Ian Bermejo le puso mucho pulso y cercanías a la faena. Nadie diría que ésta sólo era su tercera novillada picada. Indiscutible valor, de pie y de rodillas. Hizo pasar al novillo por espacios increíbles y agarró una estocada en todo lo alto.

Luego el sexto salió descordado. No había más sobreros. Las dos cosas, al parecer, eran conocidas. Y se armó el escándalo. Una pena para un espectáculo a plaza llena y aficionados a los que aún esperaban 210 kilómetros de vuelta por delante.

Ficha del Festejo:

Plaza de toros de Villena, final del Circuito de Novilladas de la Comunidad Valenciana.

Seis novillos de Aida Jovani, el segundo lidiado como sobrero, agradables de cabezas, pero desfondados y a menos. El sexto, descoordinado, no pudo devolverse al no haber más sobreros.

Javier Cuartero, de celeste y plata. Estocada casi entera trasera y caída y dos descabellos tras aviso (oreja). Siete pinchazos y estocada casi entera (ovación).

Marco Polope, de blanco y oro. Estocada (oreja). Estocada (oreja)

Ian Bermejo, de verde hoja y oro. Gran estocada (dos orejas). Estocada (ov+ción)

César Fernádez fue cogido por el quinto de la tarde tras clavar el tercer par de banderillas.

Casi lleno (cerca de 6.000 espectadores). EFE

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