Los ríos de España y Bulgaria presentan menor calidad, según un estudio de la UPV

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València, 27 sep (EFE).- Los ríos de España y Bulgaria presentan una situación más crítica en sus niveles de calidad que el resto de países europeos, y Eslovenia es el único que mantiene una trayectoria plenamente compatible con los objetivos ambientales de 2030, según un estudio liderado por la Universitat Politècnica de València (UPV) dado a conocer con motivo del Día Internacional de los Ríos.

Una de las principales conclusiones del informe es que la calidad de los ríos europeos ha mejorado durante los últimos años pues la contaminación orgánica disminuyó en 14 de los 18 países estudiados, mientras que las concentraciones de fosfatos descendieron en 11 de los 16 estados para los que existía información suficiente.

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Sin embargo, no avanza al ritmo necesario para alcanzar los objetivos y las mejoras no garantizan por sí solas el cumplimiento de los objetivos fijados para finales de esta década.

Aunque siete países presentan actualmente una situación favorable, únicamente Eslovenia mantiene una trayectoria plenamente compatible con los objetivos ambientales de 2030.

Finlandia, Estonia, Irlanda, Italia y Dinamarca también obtienen una valoración positiva, pero las tendencias observadas indican que deberán mantener o reforzar sus políticas de gestión para alcanzar o conservar los niveles considerados sostenibles.

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Según la autora principal del estudio, María Pachés, del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València (IIAMA-UPV), los resultados muestran que no basta con conocer el estado actual de los ríos y es fundamental analizar también a qué velocidad está mejorando su calidad y comprobar si ese ritmo permitirá alcanzar los objetivos.

En el extremo contrario se sitúan Bélgica, Bulgaria, Lituania, Rumanía, Suecia y España, que concentran algunos de los mayores desafíos. España y Bulgaria presentan las situaciones más críticas, al combinar valores elevados de contaminación con tendencias desfavorables en alguno de los indicadores estudiados.

En el caso español, el análisis revela que, aunque la carga de contaminación orgánica se ha reducido, continúa siendo elevada y las concentraciones de fosfatos aumentaron durante el periodo 2015-2021.

"Esta evolución nos aleja de los objetivos ambientales de 2030 y evidencia la necesidad de reforzar las actuaciones destinadas a controlar las aportaciones de nutrientes a los ecosistemas fluviales", señala la otra investigadora, Remedios Martínez.

Según las investigadoras, la mejora detectada en numerosos países está relacionada, entre otros factores, con los avances en la recogida y tratamiento de aguas residuales y con las normativas destinadas a reducir los vertidos de nutrientes. No obstante, los resultados muestran que será necesario intensificar las medidas en buena parte de Europa.

"Mejorar la calidad de los ríos europeos exigirá reforzar el control de los vertidos urbanos, industriales y agrícolas, armonizar los sistemas de seguimiento y disponer de series históricas más completas y homogéneas", han indicado.

Para obtener estos resultados, el equipo ha desarrollado el indicador Human Pressure on River Ecosystems (HPRE) -Presión Humana sobre los Ecosistemas Fluviales-, una nueva metodología que permite transformar los datos disponibles en Eurostat en una escala comparable de 0 a 100.

El indicador combina la demanda bioquímica de oxígeno, relacionada con la contaminación orgánica, y la concentración de fosfatos, asociada al aporte de nutrientes y a los procesos de eutrofización. Además de determinar la situación de cada país, permite calcular su evolución y el ritmo de mejora necesario para alcanzar valores sostenibles en 2030.

El equipo subraya, no obstante, que se trata de una herramienta de diagnóstico que deberá complementarse con variables biológicas, hidromorfológicas y otros contaminantes para obtener una evaluación ecológica integral.

En el estudio también han participado los investigadores de la UPV Petra Amparo López-Jiménez y Modesto Pérez-Sánchez. EFE

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