Migraciones ve en Ceuta una "utilización perversa" de la migración para desestabilizar

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Palma, 24 sep (EFE).- La secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, ha rechazado este jueves que se califique de "invasión migratoria" la situación que atraviesa Ceuta, a la vez que ha lamentado que se haga una "utilización perversa" de la migración con el único fin de desestabilizar España y la Unión Europea (UE).

Así lo ha asegurado en su intervención en la clausura en Palma de la presentación de un informe del Consejo Económico y Social (CES) de España sobre migración, donde ha hecho hincapié en que lo ocurrido en Ceuta es "una emergencia humanitaria" fruto de una acción externa "precisamente para desestabilizar".

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La secretaria de Estado ha enmarcado lo ocurrido en Ceuta en un nuevo escenario internacional en el que la movilidad humana está siendo utilizada como una herramienta de presión política y geoestratégica contra determinados países.

Con la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, entre el público, Cancela ha denunciado que la "utilización perversa de la migración como arma arrojadiza" no pretende únicamente afectar a países concretos, sino también debilitar la cohesión interna de la Unión Europea.

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Así, ha lamentado que la primera reacción de algunos gobiernos europeos ante lo ocurrido en Ceuta no fuera, en su opinión, mostrar su apoyo a España como frontera sur de Europa, sino cuestionar la política migratoria comunitaria.

"Atacándonos entre nosotros lo único que hacemos es debilitarnos como la propia Europa que somos", ha advertido la política, quien ha cuestionado si "la solidaridad europea" estuvo con España desde el primer momento de la crisis en Ceuta.

Cancela ha sugerido que una respuesta basada en el repliegue de las fronteras y el endurecimiento de las medidas puede acabar convirtiendo a los migrantes en "vectores de desestabilización política" en lugar de titulares de derechos.

Cancela ha dedicado buena parte de su intervención a alertar contra la deshumanización "brutal" de las personas migrantes a través de discursos de odio, racismo y xenofobia.

Estos discursos, para la política, despojan a los migrantes de su condición de personas con derechos y los convierten ante la opinión pública en "vectores de peligro" y en una "amenaza".

Frente a esta visión, ha abogado por considerar la inmigración como "una realidad estructural que está para quedarse" y que las administraciones deben aprender a gestionar conjuntamente para ir hacia una migración "regular, segura y ordenada".

Además ha criticado la utilización de conceptos como "invasión" para referirse a los movimientos migratorios y los mensajes que presentan a los extranjeros como personas que llegan a España para aprovecharse de la sanidad o de las prestaciones sociales. EFE

(Foto) (Vídeo)

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