La mejor poesía sobre el flamenco de los dos últimos siglos, en 'Me sabe a sangre'

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Alfredo Valenzuela

Sevilla, 23 sep (EFE).- La legendaria cantaora Tía Anica La Piriñaca dijo una vez que cuando cantaba a gusto la boca le sabía a sangre, por lo que el editor Antonio Lafarque ha elegido el título 'Me sabe a sangre' para la 'Antología de poesía flamenca', que ha preparado durante años y acaba de publicar la Universidad de Almería.

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Lafarque es uno de esos eruditos inclasificables que tras un apellido propio de un capitán de mosqueteros esconde a un promotor cultural, flamencólogo, antólogo de los más diversos géneros, poeta a ratos, fundador de peñas flamencas y editor de la revista 'Litoral'.

En 'Me sabe a sangre', tras recopilar casi mil poemas, ha seleccionado 275 de 170 poetas diferentes, con lo que con su prólogo y el epílogo del cantaor Segundo Falcón el libro suma medio millar de páginas.

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 En la presentación este miércoles de la antología en el Instituto Andaluz del Flamenco en coincidencia con la Bienal de Sevilla, Falcón ha cantado sin acompañamiento de guitarra un poema de San Juan de la Cruz que ha emocionado a los asistentes, entre ellos media docena de los poetas seleccionados por Lafarque.

La bailaora Eva Yerbabuena ha leído el poema con el que ha participado en esta antología para la que Lafarque pidió a poetas y artistas poemas expresamente para el libro, con lo que sus versos conviven con los de los poetas consagrados y los clásicos.

Lafarque ha explicado a EFE que en su antología solo ha recogido poemas que retratan el flamenco en general o algunos palos en particular, así como algunos ambientes y gentes de este arte, y que ha descartado letras para el cante salvo que sean composiciones que abordan esos temas.

No todos los poemas seleccionados, ha confesado, poseen la misma altura lírica, ya que los hay de Juan Ramón Jiménez, Lorca, Unamuno, los hermanos Machado, Alberti y Bergamín, Luis Rosales, Fernando Quiñones, Caballero Bonald, Félix Grande, además de trece poetas hispanoamericanos, como Martí y Girondo, y de seis extranjeros, entre los que destaca Rilke.

Entre los poemas que Lafarque ha solicitado expresamente hay uno en prosa de Felipe Benítez Reyes que retrata a Agujetas Viejo cuando él lo conoció siendo portero de discoteca.

El poeta y profesor Juan Lamillar ha asegurado que este libro es ya "fundamental en el mundo y las formas" del flamenco y demuestra que este arte sigue siendo "un rito ancestral y una geografía inabarcable".

El director del Instituto Andaluz del Flamenco, Cristóbal Ortega, ha asegurado que además de una antología poética se trata de "un árbol cronológico de artistas y de flamenco a través de la poesía, porque refleja la evolución estética de cantes y toques a través del tiempo, de modo que también es un manual".

La antología, que también incluye dos sonetos de Joaquín Sabina, se inicia con un poema de 1799 del conde de Noroña -poeta perfectamente olvidado- que ya entonces dibujó unos bailes que hoy siguen conservando su nombre, si bien el antólogo no encontró otro en fecha posterior hasta 1891, del cubano José Martí.

"El flamenco y la poesía flamenca deben de saber a sangre", ha dicho a EFE Lafarque al recordar a Joaquín Romero Murube porque aunque la frase se de Tía Anica La Piriñaca, el poeta sevillano escribió muchos años antes un poema en el que afirmaba que cuando se cantaba flamenco la boca sabía a sangre.

"Seguro que Tía Anica no leyó a Romero Murube, de modo que es una luminosa coincidencia", ha matizado el antólogo. EFE

(Vídeo) (Foto)

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