Solo Hermoso de Mendoza brilla en la primera de la Feria de San Mateo (Logroño)

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Logroño, 20 sep (EFE).- Guillermo Hermoso de Mendoza ha sido el triunfador de la primera de la Feria de San Mateo de Logroño, una corrida de rejones sosa en general en la que el navarro se aprovechó del mejor toro de la tarde para cortar dos orejas y abrir la puerta grande de La Ribera.

Los seis toros de la ganadería portuguesa de Romao Tenorio condicionaron toda la tarde y prácticamente impidieron cualquier lucimiento de Sergio Domínguez y Sergio Pérez de Gregorio que, además, fallaron en algunas suertes.

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Hermoso de Mendoza iba por el mismo camino pero se encontró a un buen oponente en el quinto de la tarde y le sacó partido para ser el triunfador.

Sergio Domínguez abrió plaza con un toro manso, aquerenciado, deslucido y complicado para la lidia. El riojano empezó con una yegua joven, Nana, con la que poco pudo hacer por la mansedumbre del astado; utilizó a Hispania para las banderillas, con mucha preparación y un buen remate, exponiendo mucho para lo poco que tenía enfrente.

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Con Caramelo también lo intentó pero dejó solo una banderilla; a lomos de Capote inició el tercio final con tres cortas ante un toro parado y no estuvo fino con el rejón de muerte, con lo que tuvo que echar pie a tierra para el descabello; el toro se fue con pitos en el arrastre y el rejoneador también escuchó alguno en una faena silenciada.

En el cuarto de la tarde se encontró de nuevo a un toro 'sosote' y sin clase, ante el que estuvo muy bien con un solo rejón al principio, montando a Olé, con el que dio alguna pasada de más; con Hispania la elasticidad del riojano le permitió dejar dos banderillas en lo más alto; pero con Capote de nuevo estuvo desacertado al matar, con lo que se fue de vacío a pesar de su esfuerzo.

Guillermo Hermoso de Mendoza se encontró en el segundo de la tarde a un animal distraído y sin celo, con el que le fue imposible brillar. El navarro empezó a lomos de Nómada, con dos rejones de castigo sin lucimiento y sin colocación; con Ecuador tuvo un toreo más vistoso y con Pasodoble trató de encandilar al tendido antes de que la faena terminara sin pena ni gloria porque tampoco mejoró al matar.

Pero se encontró al mejor de la tarde en el quinto, un toro colaborador, noble y con fijeza, que acabó aplaudido en el arrastre. Empezó con Jíbaro, con el que paró con gusto y categoría al toro; luego demostró que Berlín es su caballo estrella, pudo presumir de toreo y con sus 'hermosinas' se ganó a la grada.

Montó por primera vez en Logroño a Quinientos, con el que se adornó, y con Quemarropa mató con un rejón eficaz y fulminante que le sirvió para que el público pidiera las dos orejas, que le fueron concedidas.

Sergio Pérez de Gregorio tampoco tuvo suerte en su lote, en el que su primer toro fue más colaborador; a lomos de Lambrusco cometió dos fallos y dejó un solo rejón de castigo. Con Único hizo una buena faena y con Níkel animó a la grada, aunque solo fue un destello, porque con Elegante estuvo muy gris al matar y tuvo que poner pie en tierra para el descabello.

En el sexto de la tarde se encontró a un toro noble pero sin mucha chispa. El salmantino estuvo valiente desde el inicio, con Olé y también al colocar una banderilla con Fonseca; acabó con Nikel con el que tuvo que probar hasta tres veces en una banderilla; probó con Manglar pero otra vez estuvo mal al matar, con cuatro pinchazos y descabello, lo que silenció al público.

FICHA DEL FESTEJO: primer festejo de la Feria de San Mateo de Logroño con un cuarto de entrada (unos 3.000 espectadores) en la Plaza de Toros de La Ribera.

Se lidiaron seis toros para rejones de la ganadería portuguesa de Romao Tenorio, sosos y deslucidos en general, con la excepción del quinto de la tarde.

Sergio Domínguez. Silencio tras aviso y silencio

Guillermo Hermoso de Mendoza. Silencio y dos orejas

Sergio Pérez de Gregorio, silencio y silencio.

EFE

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(Foto)

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