Eliminar la basura espacial, un objetivo compartido para preservar un entorno crítico

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Sevilla, 8 sep (EFE).- Preservar el entorno orbital y garantizar que ninguna actividad espacial deje residuos para el año 2030 se ha fijado como un objetivo colectivo para el espacio, como entorno crítico para la sociedad que depende de él para comunicaciones, navegación, meteorología, vigilancia del clima, gestión de emergencias o seguridad.

Con este reto compartido, más de 200 organizaciones de 34 países se reúnen desde este martes en Sevilla en la 'Zero Debris Week 2026', impulsada por la Agencia Espacial Española (AEE) junto con la Agencia Espacial Europea.

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El encuentro, que se desarrollará hasta el 11 de septiembre en la sede de la AEE en la capital andaluza, requiere de la ambición y el esfuerzo conjunto de agencias, industria, operadores y reguladores.

La sostenibilidad ha dejado de ser una aspiración para transformarse en "una necesidad", tal y como señaló el director de la AEE, Juan Carlos Cortés, antes del inicio de estas jornadas.

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La necesidad de actuar con urgencia radica en que el espacio opera ya como una infraestructura crítica de la que dependen de forma directa las comunicaciones, la navegación, la meteorología, la vigilancia del clima, la respuesta ante emergencias, la economía y la seguridad mundial.

Para alcanzar el objetivo de 'cero residuos', la cumbre prioriza mecanismos regulatorios, financieros y de coordinación pública compatibles con la competitividad del sector europeo.

Esto exige traducirse en requisitos concretos de diseño, operación y fin de vida de los satélites, con una probabilidad de retirada cercana al 100 %, adaptando la regulación para que las buenas prácticas actuales se conviertan en el estándar del mañana.

Asimismo, el foro aborda el riesgo que supone la basura espacial que ya flota sobre la Tierra.

Mientras una parte de los restos en órbitas bajas reentrará de forma natural en la atmósfera, los objetos ubicados en órbitas más altas pueden permanecer durante décadas o siglos, lo que genera riesgo de colisiones y nuevos fragmentos.

Para hacer frente a este problema a largo plazo, Europa avanza en la combinación de prevención, reglas comunes y misiones de retirada activa (Active Debris Removal).

Entre estas iniciativas de limpieza destaca la Misión CAT, liderada desde España, así como el desarrollo de nuevos demostradores de servicio en órbita.

La cumbre de Sevilla representa además el primer encuentro presencial de las instituciones adscritas a la 'Zero Debris Charter', organización que reúne a 228 entidades, entre ellas 21 Estados, desde que la experta española Noelia Sánchez-Ortiz asumiera el pasado mayo la presidencia de su 'Coordination Group'. EFE

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