Agregar Infobae enGoogle

Niña Polaca rechaza la IA para componer, algo que para ellos supone una "terapia personal"

Guardar

Sergio Jiménez Foronda

Logroño, 21 ago (EFE).- El grupo de rock alternativo Niña Polaca no utilizaría inteligencia artificial (IA) para crear música porque “perdería el sentido de componer”, que para ellos es “una terapia personal y una forma de expresar lo que se tiene en casa”.

PUBLICIDAD

Así lo ha expresado a EFE el vocalista de esta formación, Álvaro Surma, con motivo del concierto que ofrece este viernes la banda madrileña-alicantina en el Ezcaray Fest, que se celebra hasta el domingo 23 en esta localidad riojana.

Surma (Alicante, 1995) ha indicado que entiende que haya personas que empleen la IA en el área musical, “igual que se está utilizando en todos los ámbitos porque, al final, es una herramienta más”, pero no cree que “vaya a cambiar mucha historia”.

PUBLICIDAD

Ha destacado que para él escribir música es “una forma de expresar” su propia “movida”, un ejercicio que le gusta porque considera “desafiante tener que buscar las letras y las melodías”.

“En nuestro caso, la razón principal de hacer música nunca ha sido el negocio”, sino que es un medio de expresión, y “si la gente lo compra como suyo, pues mejor, porque nos permite seguir”, ha explicado.

Las letras de las canciones de Niña Polaca, ha proseguido, “tienden a ser un diario” de los miembros de la banda, y ahora “el contexto en el que se escribe ese diario es más oscuro”, como se refleja en su cuarto disco, publicado el pasado abril con el título ‘¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?’.

“En este disco no estamos yendo contra nada y no hay una crítica directa, sino que es más bien un diario sobre los últimos dos años, porque hay muchas cosas que están mal”, ha recalcado.

Este cantante ha asegurado que su último trabajo publicado “pretende ser esperanzador dentro de un contexto que invita al pesimismo”, con letras que llevan a que la negatividad “no te hunda y no se acepte como algo obligatorio, sino como una cosa contra la que luchar”.

Sobre qué les gustaría transmitir a quien escuche sus canciones, Surma ha indicado que “se sintiera acompañado” y que forma parte del “mismo barco”.

Sin embargo, ha proseguido, este grupo comenzó a hacer música “sin ningún tipo de pretensión”, más allá de componer “canciones sinceras” que hablan sobre sus propias vidas.

“Luego, ha pasado algo bastante mágico”, porque su público ha sentido que las canciones “también son suyas, y eso para nosotros es un regalo”, ya que supone que “se hagan más grandes y trasciendan a más gente”, ha remarcado.

El cantante de Niña Polaca ha dicho que les gusta expresar “alegría y sentimiento” durante sus conciertos, ya que “la música tiene como un poder sanador y de crear comunidad” porque te lleva a “cantar con gente que no conoces de nada”.

Ha asegurado que el panorama musical español vive “un momento bastante boyante”, en el que “cada año salen artistas que cambian un poco el paradigma y sacan nuevas formas de hacer música”, lo que “permite darle una vuelta a cómo se hacen las cosas”.

Desde el debut de Niña Polaca en 2019, la industria musical “ha cambiado muchísimo”, de forma que a nivel empresarial les obliga a estar todo el rato reinventándose y “pensando en cómo hacer cosas nuevas que puedan seguir siendo interesantes”, ha concluido. EFE

sjf/rpi/ram

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD