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Cae una red que robaba a recaudadores de negocios de empresarios chinos en tres provincias

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Málaga, 21 ago (EFE).- Una red de atracadores a la que se le atribuye casi una decena de robos a recaudadores de negocios regentados por empresarios chinos en Málaga, Sevilla y Murcia ha sido desarticulada en una operación conjunta de la Policía y la Guardia Civil que se ha saldado con nueve detenciones.

A los siete hombres y dos mujeres detenidos, según el grado de implicación, se les imputan los delitos de robo con violencia, falsedad documental, contra la salud pública, pertenencia a grupo criminal y tenencia ilícita de armas, han informado este viernes la Policía y la Guardia Civil en un comunicado.

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Hasta ahora se atribuyen a los sospechosos tres robos en Málaga, uno en Sevilla, uno en Osuna (Sevilla), uno en Mairena del Alcor (Sevilla) y otro en San Pedro del Pinatar (Murcia).

En los once registros en Sevilla, Utrera y Dos Hermanas, donde estaban afincados los investigados, se han intervenido armas de fuego, balizas y sistemas de geolocalización, sustancias estupefacientes y dinero en efectivo, entre otros efectos.

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Cuatro de los detenidos han ingresado en prisión de manera provisional, y a uno de ellos le constaba, además, una orden de búsqueda emitida por un juzgado por otro delito violento.

Bajo un 'modus operandi' muy particular, con discreción, armados, haciéndose pasar por agentes de la autoridad o, en alguna ocasión, con indumentaria de operarios de limpieza o mantenimiento, se adentraban en áreas industriales para seguir y vigilar los movimientos de los recaudadores que trabajan para negocios de emprendedores chinos.

El fin último de la organización era apoderarse de las grandes sumas de dinero en efectivo que mueve el sector, y uno de los botines superó los 90.000 euros.

Los primeros golpes condujeron al polígono Guadalhorce, en Málaga, donde ejecutaron tres robos -el primero en febrero-, uno de especial gravedad por la gran violencia ejercida sobre la víctima.

En ese caso, un recaudador recibió una paliza de los asaltantes y, además, fue arrastrado decenas de metros por el vehículo utilizado por los ladrones en la huida, tras aferrarse con todas sus fuerzas al asa del bolso que contenía el dinero, por lo que sufrió importantes quemaduras por el roce con el asfalto.

Posteriormente, los asaltos se trasladaron a la provincia de Sevilla, con otros tres robos entre la capital y las localidades de Mairena del Alcor y Osuna.

Los ataques se tornaron aún más violentos, con peligrosas interceptaciones de los coches utilizados por los recaudadores al servicio de empresarios asentados en áreas industriales en las cercanías del aeropuerto sevillano.

La banda contaba con personal con avanzados conocimientos a nivel tecnológico, que instalaba balizas en los vehículos de sus objetivos para conocer su posicionamiento en tiempo real, y darles el alto en el momento más oportuno -en mitad de la autovía incluso-, a través de colisiones provocadas.

Además de los robos en Andalucía, los agentes atribuyen a la trama otro golpe el bajo mismo 'modus operandi' en la localidad murciana de San Pedro del Pinatar.

Tras la obtención de información de los movimientos de los recaudadores, la trama preparaba una emboscada cuando aquellos se dirigían en vehículo a zonas comerciales y, para ello, se vestían con chalecos a semejanza de los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad, portando pistolas y material policial, incluidas defensas extensibles.

La red contaba con una estructura definida y un claro reparto de funciones, con hombres encargados de ejecutar los asaltos, otros especializados en la colocación de dispositivos de geolocalización en los vehículos de las víctimas y otros al frente de seguimientos y vigilancias, entre otros roles. EFE

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