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Hallan restos de semen en una denunciante de la agresión sexual de un cirujano en Murcia

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Murcia, 10 ago (EFE).- El Servicio de Biología del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses ha encontrado restos de semen humano en los genitales de la primera de las tres mujeres que denunciaron a un cirujano plástico por presunta agresión sexual cuando se encontraban sedadas en Murcia.

El informe ha sido notificado al Instituto de Medicina Legal (IML) de Murcia, que a su vez lo ha remitido al juzgado de Molina de Segura que investiga los hechos, al que en su día solicitó que pidiera esta prueba el abogado de la denunciante.

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En el escrito entregado al juez, el IML señala que ahora esos restos deberán ser cotejados con los del cirujano, en prisión preventiva desde el pasado diciembre.

Al declarar el pasado diciembre en el juzgado sobre esta primera denuncia, el cirujano defendió su inocencia y según el acta de su declaración, a la que ha tenido acceso EFE, manifestó que era imposible que se hubiera podido sacar el pene debido a la indumentaria que suele utilizar y al empleo de las medias que se pone, que le llegan hasta el abdomen, por las varices que sufre al estar muchas horas de pie.

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En cuanto a los movimientos de vaivén que las dos enfermeras que denunciaron los hechos asociaron a una conducta sexual, explicó que son habituales en él por el tipo de operaciones que realiza y que nada tienen que ver con los hechos que se le atribuyen.

Durante el interrogatorio, en el que solo respondió a las preguntas de su abogado, el investigado expuso también que siempre tuvo las manos a la vista y que en el quirófano estuvo presente en todo momento una enfermera, mientras que una auxiliar entraba y salía.

Manifestó que si tocó el cuerpo de la mujer fue debido exclusivamente a la colocación de las gasas que iba a necesitar en la zona inguinal y en el abdomen, los espacios en los que iba a operar.

En cuanto a la posición que tenía en el quirófano, recalcó que prefiere siempre estar de perfil a la paciente, ya que así tiene mejor acceso a la zona de operación y al mismo tiempo se evita que cualquier persona que entre en el quirófano pueda ver los genitales de quien se encuentren en posición ginecológica.

Afirmó también que el 95 por ciento de sus pacientes son mujeres y que durante los 15 años que lleva realizando ese tipo de intervenciones jamás fue denunciado por delitos contra la libertad sexual. EFE

dv/eg/jlg

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