Palencia, 1 jun (EFE).- Una niña inmóvil sobre un altar convertida en antigua diosa maya, un bebé dentro de un ataúd en una romería o un penitente que cumple una promesa ocultando la mirada tras un antifaz son escenas con las que la fotógrafa navarra Carmenchu Alemán invita a reflexionar sobre la persistencia de lo sagrado en la sociedad actual en la exposición 'Hispania Sacra'.
La muestra, que se ha inaugurado este lunes en el Centro Cultural Provincial de Palencia y abre la programación del XIII Festival PallantiaPhoto, reúne más de veinte años de trabajo documental por España y Portugal en busca de los rituales, símbolos y tradiciones que, según la autora, siguen ayudando a explicar quiénes somos y de dónde venimos a través de las huellas del pasado en el presente.
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"La fotografía nos ayuda a entender cómo somos", ha explicado Alemán a los periodistas antes de recorrer una exposición que explora las conexiones entre el presente y tradiciones ancestrales que aún perviven en numerosos pueblos de la península Ibérica.
La fotógrafa ha sostenido que su trabajo surge de una búsqueda personal de aquello que permanece oculto bajo la superficie de las celebraciones populares: "Buscando esas capas de significado que están ocultas ha sido la única forma que he tenido de intentar entenderme y entender lo que somos y por qué nos comportamos como nos comportamos".
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Esa mirada se materializa en imágenes que documentan una religiosidad popular alejada de los grandes relatos oficiales y más cercana a las personas que mantienen vivos los rituales generación tras generación.
Como ejemplo la fotografía elegida para ilustrar el cartel del festival, en la que aparece una niña caracterizada como una maya, una antigua representación vinculada al mes de mayo y a los ciclos de la naturaleza: "Representa la primavera, la naturaleza, representa un nuevo ciclo de vida", ha explicado.
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La exposición arranca precisamente con una serie dedicada a las promesas religiosa que representan "la esperanza y la vida", como la que muestra a varias personas participando en una romería en Xende (Pontevedra) dentro de ataúdes abiertos como cumplimiento de una promesa realizada tras superar una enfermedad o una situación extrema.
"Es un sacrificio muy grande salir dentro de un ataúd", ha analizado Alemán, quien detalla que es una tradición que sigue viva en algunos pueblos de la Península, prácticas de la vida cotidiana de muchas comunidades.
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Un punto de anclaje entre pasado y presente
La artista define sus imágenes como "un punto de anclaje en el tiempo", donde el pasado y el presente se encuentran en un mismo encuadre.
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"Yo siento una emoción que es ese pasado que llega a mí y luego aporto lo que está ocurriendo en este momento para contar exactamente cómo somos", ha reflexionado.
Esa misma mirada aparece en una procesión de Málaga en la que un hombre cumple una promesa cubriéndose los ojos con un antifaz con una naturalidad que rompe la solemnidad del acto. "Me interesa mucho cómo se relacionan las personas con lo sagrado, pero con esa libertad que tienen de hacer un poco lo que quieren", ha analizado.
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Para Alemán, una de las claves de su trabajo es capturar esos pequeños gestos humanos que conviven con la dimensión simbólica de los rituales, huyendo de la imagen aislada para construir escenas complejas, con múltiples planos y personajes que dialogan entre sí.
Fotografía documental contemporánea
La comisaria de la exposición, Lucía Laín, ha situado el trabajo de Alemán entre las grandes aportaciones de la fotografía documental contemporánea; con vínculo con Palencia desde que participó en 2009 en un encuentro fotográfico en Cervera de Pisuerga, y un paralelismo con la fotografa palentina Piedad Isla, fallecida en 2009.
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Laín ha destacado además el esfuerzo de más de dos décadas de trabajo de campo que hay detrás de "Hispania Sacra", con imágenes que trascienden el mero documento etnográfico o la estética para interpelar al espectador sobre cuestiones universales.
"Nos hablan de quiénes somos, de dónde estamos, nos devuelven a la idea de que formamos parte de un ciclo ancestral", ha señalado, al tiempo que ha subrayado la capacidad de las fotografías para conectar pasado y presente a través de tradiciones que siguen vivas.
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Uno de los organizadoras de PallantiaPhoto, José María Montes, ha reivindicado el festival como un espacio para compartir historias y emociones a través de la imagen.EFE
aaf/mr/ram
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