Burgos, 22 may (EFE).- La segunda etapa de la Vuelta a Burgos Féminas volvió a resolverse al esprint y volvió a coronar a la gran dominadora, la neerlandesa Lorena Wiebes, que firmó este viernes su segunda victoria consecutiva en la ronda burgalesa tras imponerse nuevamente con autoridad en una jornada marcada por los constantes intentos de fuga y el exigente control del pelotón.
La corredora del SD Worx-Protime sumó además su sexta victoria histórica en la Vuelta a Burgos Féminas, consolidando todavía más su idilio con la carrera castellana.
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Tras ella finalizaron la italiana Elisa Balsamo (Lidl Trek), que volvió a quedarse a las puertas del triunfo en Burgos, y la neozelandesa Ally Marée Wollaston (FDJ), tercera clasificada al término de la jornada.
La etapa arrancó a gran velocidad entre los paisajes abiertos de la provincia burgalesa, con continuos movimientos desde los primeros kilómetros y numerosos ataques intentando formar la escapada buena del día.
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La primera en abrir hueco fue la danesa Magdalene Lind (Hitec), que logró una renta de once segundos sobre el pelotón en el kilómetro nueve y poco después, en el kilómetro 15, saltaron del grupo principal la afgana Fariba Hashimi (Vini Fantini) y la italiana Marta Pavesi (Fassa Bartolo), protagonizando un nuevo intento ofensivo que llegó a abrir diferencias de hasta 26 segundos respecto al pelotón. Sin embargo, la vigilancia del grupo principal evitó que la fuga prosperara.
En el kilómetro 22 fue la canadiense Clara Emond quien probó fortuna en solitario, pero la fuga más seria llegó en el kilómetro 31 con el ataque de la argentina Delfina Dibella (Vini Fantini), nuevamente Marta Pavesi y la noruega Stine-Marie Snortheim (Hitec).
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Las tres corredoras lograron abrir una diferencia importante que llegó a superar los dos minutos y medio, obligando al Team SD Worx-Protime a asumir la responsabilidad de la persecución.
El conjunto neerlandés trabajó intensamente durante gran parte de la jornada para reducir la ventaja de las escapadas y preparar una nueva llegada masiva favorable para Wiebesn y el control del pelotón terminó dando resultado y la fuga fue neutralizada definitivamente en torno al kilómetro 100.
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Cuando parecía que la etapa quedaba abocada al esprint, todavía hubo tiempo para nuevos movimientos, la arandina Sara Martín lo intentó por las carreteras de su tierra, a la que se unió posteriormente la neerlandesa Yara Kastelijn, sin embargo, el intento tampoco consiguió consolidarse y terminó absorbido por el grupo principal.
En la llegada, la velocidad de Wiebes volvió a marcar diferencias y la neerlandesa lanzó su esprint con potencia en los últimos metros y resistió el intento de remontada de Elisa Balsamo, que volvió a terminar segunda en la ronda burgalesa. EFE
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