Georges Dambier, el fotógrafo que captó la alta costura "en movimiento"

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San Sebastián, 21 may (EFE).- No forma parte del olimpo de los grandes fotógrafos de moda, pero, como Richard Avedon, el francés Georges Dambier, fue uno de los pioneros en sacar a las modelos a la calle. Una parte del extraordinario trabajo de sus años dorados, las décadas de los 50 y 60 del pasado siglo, se puede contemplar ahora en el Museo Balenciaga de Getaria (Gipuzkoa).

La exposición, 'Vivre Sa Vie. Georges Dambier y la Moda', toma el título de la película de Jean-Luc Godard por elección de su comisaria, Anabela Becho, que considera a Dambier como "un creador de primer orden" cuya obra sobre la alta costura parisina "posee una frescura que se anticipó al espíritu de la Nouvelle Vague".

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La actriz y cantante Anna Karina, protagonista del filme del autor de 'Al final de la escapada', es además una de las modelos que posaron para Dambier, al igual que una jovencísima Brigitte Bardot y muchas de las 'top model' de la época, como Capucine, Bettina, Dorian Leigh y Simone D'Aillencourt.

El fotógrafo francés retrató a estas y otras mujeres luciendo modelos de Dior, Chanel, Fath, Givenchy y, por supuesto Balenciaga. Con ellas puso en práctica lo que denominó la 'couture en movimiento', la alta costura fuera de los estudios, en enclaves parisinos como la Place Vendôme, Montmartre, el Sena y los Campos Elíseos, pero también en escenarios de países como Marruecos, Brasil, Tahití, Ceilán, Córcega, España y Portugal.

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Dambier nació en 1925, estudió dibujo, pintura y diseño publicitario, trabajó como fotoperiodista y, en 1947, logró fotografiar a Rita Hayworth por un "golpe de suerte", lo que supuso un gran empujón para su carrera. Para el 'magazine' 'France Dimanche', inmortalizó a importantes figuras del mundo del arte y la sociedad, hasta que en 1951 Hélène Gordon-Lazareff le invitó a colaborar con 'Elle', la revista que había fundado seis años antes.

En 1990 cambió París por la finca familiar de la Dordoña, donde catorce años después su hijo Guillaume decidió recuperar y reconstruir el ingente archivo de su padre y, gracias a esta labor, la obra de Dambier comenzó a vivir un renacimiento que la llevó a ser expuesta en ciudades como Nueva York y Londres.

El fotógrafo falleció el 30 de mayo de 2011, casualmente una semana antes de la inauguración del Museo Balenciaga, donde este jueves su hijo Guillaume ha acudido a la presentación de 'Vivre Sa Vie. Georges Dambier y la Moda', que permanecerá abierta hasta el 13 de diciembre.

Junto a la comisaria, la directora del museo, Miren Vives, y autoridades vascas, ha recorrido las diferentes salas que reúnen 77 imágenes seleccionadas para la muestra, en su mayoría en blanco y negro, y once de ellas de sofisticadas modelos que posan con las creaciones de Balenciaga.

El primer trabajo que Dambier que publicó 'Elle' fue también el de el primer desfile de Hubert de Givenchy en 1952. La exposición conecta ahora al fotógrafo con la gran muestra temporal del museo, 'The Givenchiaga Family', que a su vez explora la convergencia entre Balenciaga y el diseñador francés, a quienes unió una profunda amistad y una afinidad creativa.

La exposición se ha instalado en el Palacio Aldamar, que perteneció a la reina Fabiola de Bélgica, anexo al edificio moderno del museo, y su itinerario se ha organizado en torno a siete ejes temáticos representativos tanto de la obra de Dambier como de la sociedad del momento, con secciones dedicadas a Balenciaga y Givenchy.

Con 'Escenario: la fotografía de moda al descubierto' se inicia el recorrido por las salas del palacio, que continúa con las secciones 'Real y surrealista', 'Balenciaga bajo la mirada de Dambier' -incluye el desfile de Givenchy-, 'El espíritu de la alta costura', 'La mujer en la ciudad, Invitación a viajar' y 'Agradable bajo el sol'.

"La fotografía de Georges Dambier nos muestra una alta costura renovada, vista a través del prisma de una moda profundamente moderna. En su obra, el tiempo y la memoria se entrelazan con la costura parisina y sus tradiciones, ofreciendo un valioso testimonio de una de las épocas doradas de la historia de la moda", ha destacado la comisaria Anabela Becho, historiadora de la moda y vinculada al Museo de la Moda de Lisboa (Mude). EFE

(foto) (vídeo)

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