Las hermandades de Cádiz comienzan a cruzar el Guadalquivir en su camino al Rocío

Guardar
Google icon

Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), 19 may (EFE).- Más de 9.000 peregrinos de las doce hermandades de la provincia de Cádiz y de Ceuta han comenzado este martes a cruzar en barcazas el Guadalquivir para adentrarse en Doñana durante tres días y dos noches, en el más duro y privilegiado camino hacia el Rocío.

Las hermandades de La Línea de La Concepción, Chiclana de la Frontera, San Fernando, Ceuta, Chipiona, Arcos de la Frontera, Cádiz, Rota y Puerto Real realizan a lo largo de este martes el ritual del salto de la desembocadura del Guadalquivir en el Bajo Guía de Sanlúcar de Barrameda, y mañana lo concluirán las de esta localidad y las de El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera.

PUBLICIDAD

Desde este salto, emprenden su camino durante tres días y dos noches por un camino en el que atravesaran los pinares, dunas y marismas de Doñana

En total se espera que 9.795 peregrinos, unos 75 más que el año pasado, con unos 1.500 caballos, 198 carriolas y unos 1.200 vehículos de motor ligeros y pesados completen este camino por Doñana, con un dispositivo de limpieza, seguridad y emergencias que trata de cuidar que el espacio no sufra esta masiva peregrinación que vive cada año.

PUBLICIDAD

A diferencia de otros caminos, en este los peregrinos sólo estarán rodeados de naturaleza durante tres días y no encontrarán a su paso pueblos, bares ni supermercados, lo que les obliga a llevar todo lo necesario para estos días.

"Una vez que pasas el río te transformas, se te olvida el reloj, los móviles", cuenta a EFE Loli Ramos, la hermana mayor de la Hermandad de Sanlúcar, que, con casi 400 años, es la más antigua y una de las más numerosas.

Mientras unas hermandades pasan este martes, la suya ultima los preparativos para emprender mañana una peregrinación, con un abituallamiento que cada vez se sofistica más.

"Hoy no queremos que nos falte nada, ni el marismo", dice.

Su camino, en plena naturaleza, se salpicará de las misas, angelus y ritos que marcan su peregrinación al Rocío.

"He estado en Roma, en muchas basílicas, y una misa en el medio del campo, en este camino, te llena como ninguna.

Vuelves llena, de Rocío, de intención de ser mejor persona cada día, de ayudar en lo que se puede al que lo necesita", cuenta.

Un lado espiritual que, asegura, no se pierde pese a la "masificación" que este camino está viviendo con los años. EFE

(foto) (vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD