El Supremo confirma la sentencia al asesino de su pareja en Piedrabuena (Ciudad Real)

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Toledo, 11 may (EFE).- La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena de 28 años de cárcel al asesino de su pareja en Piedrabuena (Ciudad Real) en enero 2023, y ha desestimado el recurso de casación que había presentado el condenado, por lo que la sentencia ya es firme.

El acusado fue declarado culpable en junio de 2025 de un delito de asesinato, por el que fue condenado a 24 años de cárcel; otro de maltrato habitual; dos delitos de maltrato de obra en el ámbito familiar; un delito de coacciones leves; y un delito de vejaciones injustas, hasta sumar un total de 28 años de prisión.

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Además, fue condenado a indemnizar en concepto de daño moral a su hija y los familiares de la víctima con 355.000 euros.

El condenado interpuso un recurso de apelación en la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, que fue desestimado en diciembre de 2025 y tras el cual presentó recurso ante el Supremo.

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El alto tribunal ha desestimado los once motivos alegados por el recurrente, entre los que esgrimía la vulneración de su derecho a la presunción de inocencia; a la tutela judicial efectiva; a un juez imparcial; o que la agravante de género estaba insuficientemente acreditada.

Por ello, la Sala de lo Penal confirma la sentencia, contra la que no cabe recurso, e impone al recurrente el pago de las costas.

La sentencia de la Audiencia Provincial de Ciudad Real consideraba probado que el condenado comenzó a ejercer un fuerte control y dominio sobre su pareja, con la que convivía y tenía una hija en los últimos años de relación, que la insultaba y vejaba con frecuencia, y que hasta en dos ocasiones entre el verano de 2020 y diciembre de 2021 golpeó en público a la víctima.

Entre los hechos probados también contempla que la madrugada del 8 de enero en una discusión la atacó con un cuchillo de grandes dimensiones "sin que la víctima tuviera la más mínima capacidad de defensa" y causándole la muerte.

Según la sentencia, el condenado atacó a su pareja sentimental con la intención de quitarle la vida, y actuó movido por una "voluntad de dominación masculina, sometimiento y por sentimientos de celos, posesión y control que ejercitaba sobre la víctima". EFE

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