Madrid, 6 may (EFE).- El juicio que ha sentado en el banquillo al exministro socialista José Luis Ábalos por presunta corrupción en contratos de mascarillas ha llegado este miércoles a su fin tras una larga jornada centrada en los informes de acusaciones y defensas, que los acusados se han encargado de cerrar con su última palabra.
Ha sido la decimocuarta y última sesión de un juicio dirigido también contra el exasesor ministerial Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama por conformar una trama de amaño de contratos públicos de mascarillas en plena pandemia.
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Estos han sido sus titulares:
El juicio ha concluido con las extensas 'últimas palabras' del ex número 3 del PSOE y su exasesor en defensa de su inocencia -ninguno ha recibido dádivas, han asegurado- y en claro cuestionamiento de la credibilidad de Víctor de Aldama, al que han acusado de mentir.
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Ábalos, que ha admitido tener la sensación de estar siendo juzgado "más como persona que por hechos", ha visto en la confesión del comisionista un aprovechamiento de la actual "polarización política" para señalar a cargos del Gobierno, mientras estaba en prisión preventiva por otra causa. Para unos, ha dicho, la cárcel es "más dura que para otros".
Y Koldo García ha ido más allá al acusar directamente a Aldama de mentir y escoger "el camino fácil", a la vez que ha desvelado que "el abogado del PP" le ofreció que colaborara, "mintiendo y engañando a todos los españoles".
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Fuentes de la acusación popular que ejerce el PP han negado esas declaraciones.
Al inicio de su exposición, el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, ha negado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sea el número 1 de la "organización criminal", pese a que lo dijese Aldama, "con notable desahogo".
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Más allá de las jerarquías, el fiscal sí ve pruebas "demoledoras" de que Ábalos y su exasesor conformaron una "estructura criminal que nace en el Ministerio de Transportes" junto con Aldama, el empresario "empotrado" que les entregaba dinero periódicamente y otras dádivas "para asegurarse la oportunidad cuando le llegara".
Mientras, la acusación popular que lidera el PP ha censurado que la trama se lucrara con la pandemia: Mientras la sociedad estaba confinada, ellos "falsificaban pases de movilidad, llenaban furgonetas y coches oficiales de señoritas o sobrinas, colocaban a sus amantes o buscaban residencias vacacionales para que el señor ministro se relajara".
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El fiscal ha rechazado solicitar la atenuante "muy cualificada" de confesión a Aldama y ha mantenido su petición inicial de 7 años para él, pero ha abierto la puerta a que el tribunal sí lo haga tras la "admisible" solicitud de las acusaciones populares que lidera el PP en ese sentido.
"Si de verdad queremos combatir a las organizaciones criminales y la corrupción, debemos compensar a quienes salen de ellas y denuncian", ha afirmado.
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Y se ha mostrado muy crítico con la "cansina letanía" de las defensas en contra de Aldama, como si la confesión de un coimputado fuera "excepcional", más aún cuando "la prueba es tan abundante que podemos considerar que la declaración de Aldama no es la determinante y decisiva".
Tras negar prueba alguna contra el exministro, su defensa ha lanzado una dura crítica a un procedimiento repleto de filtraciones y con un "juicio paralelo", que ha puesto a Ábalos en la picota hasta el punto de afrontar una petición de pena de las acusaciones más elevada que para un asesino o un violador.
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Ha insistido en la idea de que su expareja Jéssica Rodríguez fue en realidad un "gancho" de Aldama, el "nexo corruptor", para captar y "congratular" al exministro, y que fue él quien se la presentó, aunque el empresario lo niegue.
Y especialmente duro se ha mostrado con la acusación popular que lidera el PP por avenirse a rebajar la petición de pena para el comisionista sólo cuando este situó en su declaración a Pedro Sánchez como el "número 1" de la supuesta organización criminal.
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La abogada de Koldo García tampoco ha visto pruebas de que su defendido cobrase 10.000 euros al mes de la mano de Víctor de Aldama y se ha preguntado por qué la Fiscalía considera veraz su declaración cuando, afirma, le han pillado en "una o dos mentiras, o tres o cuatro"
Ha negado esta defensa que el exasesor integre organización criminal alguna. Ahora bien, ha aseverado que, "o nos creemos a la UCO o no nos la creemos", de modo que "si sigues el criterio" de los investigadores, "lo que tienes que hacer es subirle la pena (a Aldama)" porque los agentes ya dijeron que él era "el jefe" de dicha supuesta banda criminal porque "el que paga, manda".
El informe final del abogado del comisionista ha girado en torno al "especial valor" que ha otorgado a la colaboración de Aldama con la Justicia, presentada como una "cruzada" contra el "aparato estatal" por la demanda por acusaciones falsas que miembros del Gobierno dirigieron contra él.
Porque la defensa ha considerado "fundamental" el testimonio del empresario -investigado por un fraude en hidrocarburos en otro proceso- para destapar estos hechos y otros que se investigan en otras causas y ha pedido al Supremo premiarlo y sentar jurisprudencia con ello, en busca de evitar su ingreso en prisión.
Pero a la vez ha dejado claro que él no lideró ninguna organización criminal ni tiene "especial arte" en "corromper" al ministro, sino que "se le capta" porque esta ya estaba creada desde 2015, y que él actuó como un "recaudador de fondos", un "instrumento para financiar personal o incluso orgánicamente al PSOE y a miembros del Gobierno".EFE
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