Jordi Pujol llega en coche a la Audiencia Nacional para que lo examine un médico forense

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San Fernando de Henares (Madrid), 27 abr (EFE).- El expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol ha llegado en coche poco después de las 9:00 horas de este lunes a la Audiencia Nacional para que un médico forense lo examine, tras lo cual el tribunal que lo juzga por la fortuna oculta en Andorra decidirá si está en condiciones de declarar.

Pujol ha accedido en coche a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid), donde el tribunal le ha citado a las 9:30 horas para que lo explore el forense antes de que se inicie el turno de declaraciones de los acusados, que está previsto que empiece precisamente con su interrogatorio.

El expresidente catalán ha evitado así la imagen de su entrada en la Audiencia Nacional, donde decenas de periodistas se agolpaban para esperar su llegada.

Jordi Pujol, que hasta ahora había seguido el juicio de forma telemática, viajó este domingo a Madrid en coche desde Barcelona, acompañado por una enfermera.

Tras el examen forense, el tribunal, que preside el magistrado Ricardo de Prada, resolverá si Jordi Pujol, de 95 años y aquejado de un deterioro cognitivo que el pasado mes de noviembre acreditaron los médicos forenses, está en condiciones de afrontar el juicio o, por el contrario, se debe archivar la causa contra él por "demencia sobrevenida".

En el caso de que la sala acuerde sacarlo del juicio, Pujol podrá abandonar la Audiencia Nacional, sin responsabilidad penal alguna, y dará comienzo la ronda de interrogatorios de los acusados, que previsiblemente se iniciará con la declaración de su hijo mayor, Jordi, quien según la Fiscalía gestionaba el cobro de comisiones ilegales de empresarios y el patrimonio familiar.

Si la sala acordara que el juicio contra el expresidente de la Generalitat debe seguir adelante, la sesión de esta mañana se iniciaría con su interrogatorio, en el que podría acogerse a su derecho a no declarar o a contestar solo a parte de las preguntas que se le planteen.

La decisión del tribunal de obligar a Pujol a desplazarse a la Audiencia Nacional para decidir si declara ha desatado una lluvia de críticas entre los partidos independentistas -tanto Junts como ERC lo han calificado de "escarnio"- y ha motivado una insólita intervención del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, para pedir "sentido común" a la Audiencia Nacional.

El presidente de la sala justificó su decisión ante los abogados en la sesión del pasado viernes con el argumento de que su propósito no es "estigmatizar" al expresidente catalán, sino comprobar personalmente si está en condiciones de ser juzgado y evitar prejuicios que hagan "caer en el edadismo".

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