'Celda 3', la historia del periodista de sucesos que acabó en la cárcel siendo inocente

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Fermín Cabanillas

Sevilla, 22 abr (EFE).- El periodista Álvaro García, que estuvo encarcelado casi un mes y pasó cinco años bajo una petición de pena de 11 años de prisión por un delito que no había cometido, ha decidido contar su historia, y la ha recogido en un libro ‘Celda 3’, en el que narra en primera persona todo lo que ha sufrido hasta ser absuelto.

Así lo ha explicado en una entrevista con EFE, en la que concreta que ha querido contar “el calvario vivido” desde su detención en 2018 hasta quedar libre de cargos en 2023, cinco años con la amenaza de volver a prisión y sin hacer ningún pacto que conllevase admitir su culpabilidad.

Su vida cambió el 14 de agosto de 2018, cuando se dirigió al gimnasio situado cerca de la tienda de motos de su hermano, pero al pasar por la puerta vio “que había un poco de alboroto en la tienda”, y encontró dentro a uno de sus hermanos, “que había tenido un problema con unas personas que les habían robado un dinero, y le pedían explicaciones diciendo que tenían que devolverlo”.

En mitad de la vorágine, un hombre, que resultó ser un lotero de la localidad sevillana de Écija, pidió hablar con su mujer “que estaría preocupada”, y Álvaro le prestó su móvil. Fue denunciado por presunto secuestro al lotero y el móvil fue “la prueba de cargo" contra él.

El periodista, que entonces tenía 27 años, observó cómo “transcurrieron unas horas y cada uno intentaba decir cómo iban a devolver el dinero”, pero en ningún momento observó “un secuestro ni una retención, todo lo contrario, eran unas personas que lo que querían era su dinero. Sin embargo, la Policía les detuvo, y ahí comenzó todo".

Álvaro, nacido en Madrid en 1970 y vinculado a Huelva y Sevilla desde hace varios años, durmió esa noche en el calabozo, y cuando pasó a disposición judicial la jueza determinó su ingreso en prisión, en la que estuvo casi un mes, hasta que salió en libertad provisional.

“Mi abogado me decía que yo no iba a entrar en prisión. Mi mujer tenía un embarazo de seis meses, yo tenía una vivienda en propiedad, tenía un trabajo fijo en el ABC, y no tenía antecedentes, que iba a ser suficiente como para no entrar en prisión”, pero no fue así, y la jueza, que se iba de vacaciones aquel 15 de agosto, “veía una complejidad en el asunto y quería que a la vuelta de vacaciones llevar el caso y por eso nos mandó a prisión”.

El 26 de junio de 2023, la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla lo declaró libre de cargos, en una sentencia contra la que no cabía recurso. Pero ya nada fue igual para él: su periódico lo había suspendido de empleo y sueldo tras ser detenido, y no volvió a su puesto.

Hoy día pertenece a la plantilla de la empresa municipal de limpieza Lipassam de Sevilla, y asegura que es “feliz, con horarios perfectos", ya que puede estar con la familia mucho tiempo, "lo que es complicado siendo periodista”.

La pesadilla terminó con la sentencia que le absolvía, después de rechazar un acuerdo de cinco años de prisión, lo que implicaba ir a juicio: “Yo tenía que limpiar mi nombre y me negué totalmente a un pacto. Hubo una reunión antes de entrar con Fiscalía y los abogados, y el Fiscal entendió que no había ningún nada contra mí y me sacaron de la causa".

Asegura que vive su nueva vida sin rencor. Uno de los primeros ejemplares de ‘Celda 3’ se lo regaló a los policías de la comisaría que le detuvieron, y con 36 años está feliz de haber dejado el periodismo para limpiar calles, después de limpiar su nombre. EFE

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