Lara Malvesí
Barcelona, 17 abr (EFE).- El diseñador riojano afincado en Portugal David Catalán ha coronado con su lección de sastrería y moda funcional una 080 Barcelona Fashion que ha hecho del rompeolas del Port Vell su nueva casa, una ubicación que ha atraído esta edición a 15.000 visitantes, según datos de la pasarela.
Catalán, que antes de la 080 desfiló en la última semana de la moda de Milán, ha presentado la colección de moda masculina 'Assembled', que parte de la lógica estructural de las tradicionales mantas de 'patchwork', no como elemento decorativo, sino como método. "Unir, reforzar y superponer se convierten en actos de diseño", cuenta el diseñador.
Los paneles de tejido entrecruzan la sastrería con el 'denim', el cuero o la lana.
Un lenguaje visual que, lejos de caer en lo sobrecargado o nostálgico, le ha servido para conformar prendas de silueta y patrón funcional. Y es que la utilidad y comodidad son marcas de la casa.
Un utilitarismo que, eso sí, se aleja del A-B-C aburrido de la moda masculina también en lo cromático y se atreve con marrones, cámel, burdeos, marino y gris.
Un broche final de cuatro días intensos de desfiles organizados por la Generalitat de Cataluña y con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona y de la Diputación de Barcelona.
La jornada ha arrancado con la sabadellense Tania Marcial y su colección 'Delivery', dedicada a los repartidores de comida rápida, un guiño al pasado de la diseñadora, que compaginaba ese trabajo con los estudios de moda.
"Hubo un tiempo que me daba vergüenza, pero ahora veo que aprendí un montón y que repartir pizzas me dio habilidades y experiencias de las que he sacado partido", ha añadido en conversación con EFE.
Sobre la pasarela, gorras, complementos moteros y guiños a un trabajo duro y precario que la diseñadora, que usa tejidos y prendas de segunda mano, es capaz de convertir en moda colorista.
Tania Marcial, que en su haber tiene el haber vestido a artistas como Avril Lavigne, Nathy Peluso o Mala Rodríguez, manipula los tejidos y añade textos como 'mojao', 'cancelao' o 'bochorno'. Una colección que aúna sarcasmo, crítica social y una estética urbana muy marcada.
A continuación, ha desfilado Maison Moonsieur, una firma fundada en 2024 como extensión natural de un universo creativo formado por el ballet -tan de moda desde Rosalía-, la pintura y el piano, y que concibe la moda como "herramienta narrativa para recuperar figuras y relatos silenciados".
Su colección 'Sancta Machina' ha querido ser un homenaje personal a Juana de Arco, que se ha materializado en mucha organza, cuero sintético, pelo y encaje quemado
Otro esperado desfile de este último día ha sido 'Coconutscankill', la firma fundada en 2018 por Amara Caruncho Ledo, que ha debutado en 080 Barcelona Fashion con 'Halfway Done' (Medio hecho), una reflexión sobre "la pérdida de identidad en un mundo saturado de estímulos".
La colección aborda a través de la moda el deterioro cognitivo asociado al consumo excesivo de contenido repetitivo en línea. Una idea aterrizada sobre la pasarela mediante materiales eclécticos y superposiciones de texturas y colores aparentemente imposibles.
Han completado el día Eñaut, Rubearth y Nazzal Studio, un estudio palestino de moda y arte con sede en Jordania fundado por Sylwia Nazzal.
La colección 'Al-Najah' estaba fundamentada, han explicado, "en la sabiduría instintiva de la vida beduina en Bilad al-Sham".
Cuero, látex, seda y metal, así como pigmentos naturales extraídos de rocas del desierto, jena y añil para reivindicar las materias primas locales y el trabajo artesano. EFE
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