Dos familias de fallecidos reclaman la Primitiva que un lotero dijo haberse encontrado

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A Coruña, 13 abr (EFE).- Dos familias reclaman la Primitiva premiada con 4,7 millones de euros que un lotero de A Coruña aseguró haberse encontrado en su administración en julio de 2012.

La primera sesión del juicio se ha celebrado este lunes en la sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña, donde se han sentado en el banquillo de los acusados el lotero, Manuel Reija, y su hermano Miguel, que en el momento del sorteo era delegado provincial de Loterías.

Hay dos acusaciones particulares que reclaman la titularidad del boleto, una es la de Manuel Ferreiro, ya fallecido, que reclamó el premio antes de que se hiciese público el expediente de hallazgo, y la otra es la de la familia de José Luis Alonso, que también murió y a quien la Fiscalía y la Policía consideran el legítimo propietario.

En esta primera sesión del juicio, que se dedicó a las cuestiones previas, se solicitó que se excluyese del procedimiento a Ferreiro, pero la jueza no lo admitió.

Tanto el abogado de Manuel Reija, Jesús Ángel Sánchez, como el de Miguel, Joaquín Burkhalter, señalaron que los dos escritos de acusación son "absolutamente excluyentes", pues contienen dos versiones diferentes.

La defensa del lotero, que propuso la nulidad del procedimiento aunque la magistrada lo rechazó, indicó que "para que exista estafa tienen que haber un legítimo estafado", pero "en ningún caso está acreditada la titularidad del título al portador".

También pidió que no se tuviesen en cuenta los datos de la máquina de la administración, que revelan cuándo se comprobaron los boletos, pero esto tampoco fue admitido.

El abogado del exdelegado de Loterías expuso que hay "una absoluta inconcreción de la participación" de su patrocinado, pues "no se describe ninguna actuación" que pueda ser compatible con el delito de blanqueo de capitales o bien encubrimiento que se le atribuye.

El juicio continúa este martes con la declaración de diez testigos.

La Fiscalía, en su escrito de acusación, considera al lotero responsable de un supuesto delito de estafa -o de forma alternativa de apropiación indebida-, por el que pide 6 años de prisión, así como otros 6 para su hermano, al que en este caso ve implicado en un supuesto delito de blanqueo de capitales -o de encubrimiento, con tres años de prisión-.

En caso de que el tribunal considere que incurrió en un delito de blanqueo, pide que se le imponga una multa de 9,4 millones, el doble del valor del premio.

El Ministerio Público también reclama en su escrito que se entregue el boleto premiado a los herederos del hombre, fallecido en 2014, al que la Policía Nacional identificó como legítimo propietario.

Los hechos objeto de esta causa judicial se remontan al 30 de junio de 2012 cuando la Administración de Loterías número 44 situada en Carrefour, en la coruñesa avenida de Alfonso Molina, recibió el aviso de que se había sellado de manera automática un boleto de primitiva ganador y tres billetes más que, supuestamente, pertenecían al mismo hombre. Estos fueron comprobados en el despacho de San Agustín el 2 de julio de 2012. EFE

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