Madrid, 10 abr (EFE).- El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha señalado que las descalificaciones de Israel contra España "son una vez más absurdas y calumniosas" refiriéndose a los últimos comentarios del Gobierno israelí, uno de cuyos ministros ha dicho de Pedro Sánchez que es "un completo y absoluto don nadie".
Albares, en una entrevista en TVE, ha acusado además a Israel de "intentar malograr" la negociación entre EE.UU. e Irán para frenar la guerra, incluso antes de que se sienten mañana en Islamabad, al continuar con los bombardeos en Líbano.
También el ministro ha asegurado que no cree que las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla), de uso conjunto con EE.UU., estén en riesgo: "Nada lo indica en absoluto, la relación con Estados Unidos es fluida y normal".
Una afirmación que ha hecho ante la posibilidad de que el presidente estadounidense, Donald Trump, pudiera retirar tropas de bases europeas, entre ellas España, por su enfado con los gobiernos, que, como el de Sánchez, no le permiten utilizar estas instalaciones ni su espacio aéreo para operaciones militares contra Irán.
Ha dicho en este sentido que no ha recibido "ninguna comunicación" al respecto.
Y sobre las críticas de algunos ministros israelíes por la reapertura de la embajada en Irán, que se hará de manera inmediata, o por el rechazo de Sánchez a la ofensiva israelí contra el Líbano, Albares ha respondido que España ha condenado todas y cada una de las violaciones de los derechos humanos por parte de Irán y se han apoyado todas las sanciones al régimen iraní.
Además, ha recordado que el Gobierno ha exigido directamente al régimen de los ayatolás que deje de atacar a los países del Golfo, ejerza su influencia para que los grupos paramilitares cesen de bombardear el Líbano y reabran el estrecho de Ormuz.
Pero con la misma fuerza, ha subrayado, denuncian que lo que Israel está haciendo en Líbano es "intentar malograr" la negociación entre EE.UU e Irán para frenar la guerra, incluso antes de que se sienten mañana en Islamabad. EFE


