Madrid, 9 abr (EFE).- La Real Armería del Palacio Real de Madrid ha reabierto este jueves al público tras una intervención integral que ha modernizado sus sistemas de conservación, iluminación y museografía y que ha logrado recuperar el efecto de luz del lucernario original del siglo XIX en el pabellón, a la vez que se ha reducido el consumo energético.
En la inauguración del espacio reformado, la presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva, ha subrayado la importancia histórica y patrimonial de la armería, dado que es "el germen más antiguo del coleccionismo Real en España", cuyo origen se remonta al reinado de Felipe II, que dispuso en su testamento su decisión de "vincular estas joyas a la institución de la Monarquía".
De la Cueva ha destacado que la intervención, de más de un año de duración, ha desarrollado "una forma distinta de acercarse a la colección", que expone alrededor de 2.500 piezas con un recorrido más claro, nueva iluminación e innovaciones en la difusión de la colección.
El director de Inmuebles y Medio Natural, Luis Pérez de Prada, ha resaltado la importancia de la intervención en la iluminación: "La luz se convierte en una herramienta museográfica de primer orden, capaz de adaptarse al discurso que será diseñado", ha expresado.
Pérez de Prada ha explicado que el nuevo sistema recrea el efecto lumínico del antiguo lucernario del siglo XIX mediante paneles LED que simulan la luz natural y que permiten regular su intensidad, color y temperatura, una estrategia que mejora la percepción y visibilidad de las piezas.
Para el director, otro de los elementos clave de esta reforma ha sido la mejora de la eficiencia energética, que ha permitido "reducir el consumo de una manera sustancial" hasta alcanzar "un 47 % de ahorro energético".
"Las luminarias que se han instalado consumen mucha menos energía, tienen una vida útil muy superior y prácticamente no emiten radiación ultravioleta ni infrarroja, cuestión absolutamente fundamental para la conservación del patrimonio", ha apuntado.
El conservador de la Real Armería, Álvaro Soler, ha asegurado que, aunque "la recuperación de la luz cenital era algo muy anhelado" desde hacía muchos años, "no ha habido una tecnología que nos permitiera volver a recuperarla hasta ahora", ya que además la gran dimensión del pabellón es "un espacio muy difícil para tratar museográficamente".
Soler ha señalado que los armeros, que "son artistas", concibieron estas obras para ser vistas "con luz natural, en un espacio abierto o en un espacio cerrado con apoyo de velas", por lo que es necesaria una luz "muy especial" para poder apreciar los detalles y las decoraciones de las armaduras.
"Toda esa decoración grabada ahora sale a la luz", ha celebrado el conservador, quien ha puntualizado que la colección está "hecha para las distancias cortas" y que esta iluminación abre al visitante "un mundo riquísimo".
La reapertura trae consigo una reorganización museográfica, con nuevas vitrinas dedicadas a la colección borbónica y a la arcabucería madrileña del siglo XVIII, así como la incorporación de ejemplares de procedencia turca vinculadas a la batalla de Lepanto, entre otras.
La Armería Real es una colección "de categoría mundial", ha comentado Soler, pero "poco publicada"; por lo que otra de las mejoras ha consistido en crear una sección en la web, donde la organización ha puesto a disposición del público "230 objetos de la colección con fotografías de alta resolución" a modo de "repertorio visual" para dar a conocer las piezas.
Aunque no todos los fondos de la colección están expuestos por la limitación de espacio, el conservador ha adelantado que planean hacer exposiciones temporales: "Ya tenemos dos en mente para los próximos cuatro años, pero son dos proyectos muy grandes que necesitan tiempo de recorrido", ha aclarado.
La reforma ha contado con una inversión de 1,06 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con los fondos NextGeneration de la Unión Europea (EU). EFE


