Mulhouse (Francia), 9 abr (EFE).- El Museo Nacional del Automóvil de Mulhouse (este) inaugura el próximo sábado una exposición dedicada a la Fórmula 1, con decenas de monoplazas históricos, artículos emblemáticos y una importante presencia del piloto argentino Juan Manuel Fangio (1911-1995), que cuenta con un espacio dedicado.
El museo exhibirá cincuenta monoplazas de Fórmula 1 hasta el 1 de noviembre, entre los que destacan el Alfa Romeo con el que Fangio ganó su primer mundial (1951) y el Maserati con el que ganó el último (1957).
A estas reliquias del pasado cabe añadir el casco, los guantes y las gafas de protección que el argentino empleó en sus carreras, los cuales serán exhibidos en un espacio dedicado a su figura.
"Es para nosotros un personaje evidentemente importante, diría casi un semidiós, que nos honró visitando el museo en dos ocasiones", afirmó a EFE el expresidente del museo y experto en automoción Pat Garnier.
Juan Manuel Fangio es considerado uno de los mejores pilotos de la historia del automovilismo, con cinco mundiales de F1 ganados entre 1951 y 1957 -cuatro de ellos consecutivos- y un palmarés de récord que no fue igualado hasta 2003, con una racha de podios del alemán Michael Schumacher.
Con la exposición, el museo pretende rendir tributo a su figura junto a la de muchos otros pilotos, como el brasileño Ayrton Senna, el británico Lewis Hamilton o el neerlandés Max Verstappen.
Los coches que llevaron a la victoria tanto a estos como a otros grandes nombres de la automoción también serán exhibidos, entre los que destacan modelos ganadores como el del francés Nelson Piquet (1983), el finlandés Kimi Räikkönen (2007) o, de nuevo, Lewis Hamilton (2020).
"Es un verdadero viaje a través de 75 años. Se habla evidentemente de pilotos y de coches, pero también de la técnica y del impacto de la Fórmula 1 en la vida de la gente, porque se ha convertido en una especie de mito", explicó Garnier.
Los modelos expuestos reflejan dicha evolución desde las victorias de Fangio, cuando las escuderías estaban integradas por una decena de personas y el motor aún se instalaba en la parte delantera del coche, hasta la profesionalización de la competición en los años 80 y la actualidad.
Aunque ninguno de los monoplazas expuestos procede de una carrocería española, ya que según Garnier esto acostumbra a ser "una rareza", sí que se incluye un modelo que Fernando Alonso pilotó en múltiples ocasiones.
El Museo Nacional del Automóvil es el más grande de Europa por número de ejemplares expuestos, con un total de 420 -a los que cabe añadir 200 en reserva- y unos 278.000 visitantes en el pasado ejercicio.
El actual director del museo, Guillaume Gasser, opinó en declaraciones a EFE que, "si bien hay exposiciones que tal vez lo superen en número, por la calidad de los ejemplares respecto a la cantidad, se trata del mayor museo del mundo".EFE
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