Madrid, 8 abr (EFE).- El rey Asurbanipal, “rey del mundo, rey de Asiria”, el más grande rey de la antigüedad, el más fiero y despiadado, el más culto y sofisticado, llega a CaixaForum de la mano del British Museum en una exposición que recorre su vida y su legado.
La muestra, que se podrá ver hasta el 4 de octubre, reúne más de 158 objetos de la colección del British Museum incluye espectaculares bajorrelieves que narran algunas de sus más importantes batallas, tablillas cuneiformes en asirio y sumerio, fragmentos de enormes esculturas y objetos cotidianos y decorativos de su reinado.
Último gran soberano del Imperio Asirio, gobernó entre 669 y 631 a.C. desde la mítica ciudad de Nínive (en el actual Irak) un imperio gigantesco que se extendía desde las costas del Mediterráneo, incluyendo buena parte de Egipto y la península arábiga, hasta las montañas del oeste de Irán y que le llevó a escribir 'Soy Asurbanipal, rey del mundo, rey de Asiria', título de la muestra.
Para lograrlo arrasó, quemó y destruyó grandes ciudades de los reinos vecinos, incluida Babilonia cuando la gobernaba su hermano, y torturó y mató sin piedad a miles de enemigos.
Pero Asurbanipal no fue solo un fiero guerrero y un sagaz administrador, también era uno de los reyes más cultos de la antigüedad y de los pocos que sabían leer y escribir.
Consciente de que el conocimiento es poder, reunió en su palacio de Nínive la más grande biblioteca de la antigüedad sólo desbancada en el siglo III a.C. por la biblioteca de Alejandría.
En ella custodió entre 20 y 30.000 tablillas de arcilla con escritura cuneiforme en varios idiomas que recogen textos administrativos, científicos, históricos, literarios y religiosos de toda la zona de Mesopotamia.
Las tablillas, descubiertas entre 1847 y 1850, sirvieron para dar luz a toda una etapa de la humanidad que se había perdido para siempre y que, gracias a que miles de tablillas se conservaron precisamente gracias al fuego que asoló el palacio, permitieron reconstruir buena parte de la historia de las antiguas civilizaciones de Mesopotamia, cuna de la humanidad.
Con la ayuda de mapas, cronologías y relatos, la exposición recorre la vida y la influencia del gran rey, la crudeza de sus guerras y la sofisticación y opulencia de la ciudad de Nínive, sus exóticos jardines y su ambición por reunir todo el conocimiento de la época.
La muestra también incluye una detallada descripción del asombroso descubrimiento desde las primeras excavaciones del cónsul francés Paul-Émile Botta y el aventurero y arqueólogo británico Austen Henry Layard en el siglo XIX, que exploraron sistemáticamente los antiguos yacimientos.
La exposición detalla los programas actuales por reconstruir y preservar los yacimientos de los avatares y guerras que aún hoy asuelan la región, incluida la destrucción de gran parte de los restos de Nínive y Nimrud por el Daesh entre 2014 y 2017. EFE

