Redacción deportes, 5 abr (EFE).- El español Dani Mérida, que se quedó en puertas de lograr en Bucarest el primer título de su carrera, reconoció sentir sensaciones contradictorias, feliz por llegar a la final pero decepcionado por la derrota ante el argentino Mariano Navone.
"Estoy muy contento de jugar mi primera final aquí. Es algo que no me esperaba hace una semana y media o dos semanas. Ahora tengo sensaciones difíciles, pero bueno, seguro que en unos días lo veo de otra manera", dijo el tenista madrileño de 21 años.
Mérida, que llegó a la final desde la fase previa, ha tenido que agotar los tres sets en todos los partidos del cuadro principal, con grandes remontadas. Sin embargo, pagó el esfuerzo en el tramo último contra el séptimo favorito.
"El tercer set ha sido muy duro. Iba arriba pero físicamente estaba al límite. Igual que se han ido dando bien toda la semana, salvando puntos de 'break' y de partido, esta vez no se ha podido dar. Los puntos se los ha llevado él por muy poco entonces, enhorabuena por la semana. Pero bueno, muy contento y a seguir", añadió.
Ahora mira hacia adelante el jugador madrileño reforzado anímicamente por su papel en Bucarest. Le esperan grandes retos. Los torneos en España y Roland Garros.
"Me da confianza para los torneos de España. Jugar en Barcelona, en Madrid y en Roma, llegar a Roland Garros. Yo creo que a mi máximo nivel en tierra puedo dar mucho y estoy contento de ver que puedo competir con este tipo de gente y jugadores que son los mejores del mundo", concluyó Dani Mérida que se queda en puertas de los cien primeros del ránking mundial. EFE

