Guerra rescata la receta del fallecido Marugán ante la crisis de vivienda: construir 125.000 pisos protegidos al año

Durante un homenaje celebrado en el Congreso, Alfonso Guerra propuso retomar el antiguo modelo de vivienda pública inspirado en Francisco Fernández Marugán, insistiendo en recuperar el ritmo de construcción anual para enfrentar el déficit habitacional en España

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Durante décadas, se mantuvo en España una política de construcción anual de 125.000 viviendas protegidas y, según explicó Alfonso Guerra, el descenso de esta cifra a apenas 5.000 viviendas por año es una de las principales causas del déficit habitacional actual. Guerra expuso esta idea al recuperar la propuesta de su amigo y colega socialista Francisco Fernández Marugán, durante el homenaje celebrado en el Congreso, como informó el medio.

En el acto organizado por la Asociación de Exdiputados y Exsenadores, Guerra hizo hincapié en la necesidad de retomar aquel ritmo de construcción asociado al antiguo modelo de vivienda pública. De acuerdo con lo publicado, el exvicepresidente del Gobierno argumentó que durante medio siglo se promovieron en España 6,8 millones de viviendas de protección oficial bajo este esquema. Guerra remarcó que Marugán señaló “con mucha claridad” que la solución al problema reside en regresar a cifras similares. En sus palabras, si durante 50 años se alcanzó ese objetivo anual de 125.000 viviendas protegidas, reinstaurar esa cifra permitiría equilibrar la oferta para responder a la demanda.

El encuentro en el Congreso congregó a figuras relevantes de la política y sindicatos, entre ellas el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo; su antecesora Soledad Becerril; el exsecretario general de UGT, Cándido Méndez; el exministro José Luis Corcuera; y la exportavoz parlamentaria Soraya Rodríguez. Según reportó el medio, Guerra destacó que durante su etapa en la Defensoría del Pueblo, Marugán dejó documentados análisis detallados sobre los retos y alternativas en materia de vivienda protegida y alquiler social, aportando diagnósticos y soluciones que, según Guerra, no han recibido la atención necesaria.

En su intervención, Guerra lamentó que el diagnóstico y la solución al déficit de vivienda estén disponibles pero “parece que no lo quiere ver nadie”, según citó el medio. Añadió que Marugán también se involucró de manera significativa en cuestiones de inmigración y se mostró particularmente impactado tras visitar el Centro de Internamiento de Extranjeros de Canarias. Respecto a su papel en la Comisión de Presupuestos del Congreso, Guerra describió la influencia de Marugán como “autoridad moral”, recordando que la Comisión experimentó desorientación tras su retiro, debido a su papel central en la negociación y desarrollo de los presupuestos públicos.

El exvicepresidente del Gobierno explicó ante los asistentes que Marugán tenía una fórmula propia para facilitar el consenso presupuestario. Detalló que, tanto en gobiernos socialistas como populares, Marugán se acercaba al partido en el poder para sugerir la aprobación de algunas de las numerosas enmiendas presentadas por la oposición, con el argumento de que entre ellas siempre había iniciativas que podían mejorar los presupuestos del Ejecutivo.

Guerra reconoció que el contexto actual se caracteriza por la desconfianza a nivel nacional e internacional, en un ambiente donde el poder económico y político tiende a dificultar la mejora de las condiciones para la población menos favorecida. Sostuvo que las dinámicas contemporáneas hacen más complejo distinguir los avances de los retrocesos sociales y que la polarización impide el diálogo y la amistad entre personas de distintas tendencias políticas, una realidad opuesta a la que, en su opinión, representaba Marugán.

De acuerdo con el medio, Guerra describió a Marugán como un “socialdemócrata práctico y claro”, una figura que mantenía firmes convicciones democráticas y socialistas, y que supo mantenerse fiel a esos principios aun cuando no eran mayoritarios en su partido. Guerra insistió en que Marugán se destacó por adoptar posiciones definidas y directas frente a situaciones públicas, mostrando claridad en su compromiso y en sus juicios ante las controversias sociales y políticas.

La intervención de Guerra, recogida por el medio, no solo sirvió como homenaje personal, sino que también planteó la necesidad social de recuperar modelos de vivienda pública eficaces. Guerra sugirió que el retorno al antiguo ritmo de construcción permitirá atacar de raíz el déficit de vivienda actual, mientras que la trayectoria y los escritos de Marugán ofrecen una hoja de ruta documentada sobre la gestión de la vivienda y el alquiler social en España.