
Durante la sesión informativa posterior al Consejo de Acción Política de Vox, Santiago Abascal rechazó de forma tajante que el Ejecutivo haya contado con la participación de su formación política en las negociaciones en torno a la respuesta española a la guerra en Oriente Medio. La posición expresada por Abascal se hizo pública a tan solo días de la esperada aprobación del paquete de medidas por parte del Gobierno en un Consejo de Ministros extraordinario, según informó el medio.
Tal como publicó la fuente original, la determinación de Vox de votar en contra del conjunto de acciones contra los efectos del conflicto en Irán y sus ramificaciones en Oriente Medio se fundamenta en un desacuerdo ideológico y político con las decisiones del Gobierno liderado por Pedro Sánchez. Abascal subrayó que “nosotros no vamos a colaborar con la mafia de Pedro Sánchez”, haciendo referencia al presidente y a su equipo, y reiteró que han mantenido una postura constante de oposición, incluso durante las votaciones que describió como “aparentemente más difíciles”. También señaló que este planteamiento no preocupa a la formación en relación con el impacto electoral, tal como recogió el medio.
El Gobierno, por su parte, detalló que el Plan de Respuesta Integral ante la Guerra en Oriente Medio incluirá tanto medidas estructurales como coyunturales, con el propósito de proteger a las personas más vulnerables y a las áreas productivas perjudicadas por el alza de los precios. Según consignó el medio, el Ejecutivo ha emprendido una ronda de contactos con todos los grupos parlamentarios, excluyendo notablemente a Vox, además de mantener conversaciones con los agentes sociales, en un intento de reunir apoyos y consensuar la propuesta.
Tal como detalló la fuente, este paquete de medidas se presentará el viernes para su votación en el Congreso, tras el previsible visto bueno del Consejo de Ministros en una sesión extraordinaria. El Ejecutivo afirmó que ha establecido un “contacto continuado” con los principales sectores afectados y los aliados políticos, en la búsqueda de acuerdos que faciliten la tramitación parlamentaria y la legitimidad social del plan.
La postura de Vox contrasta con la estrategia del Gobierno, que busca construir alianzas con el resto de partidos y representantes sociales, dejando fuera de los diálogos a la formación presidida por Abascal. A pesar de la exclusión, Vox argumentó que su rechazo se mantiene firme y que su decisión forma parte de la línea mantenida durante toda la legislatura. Según difundió el medio, Abascal remarcó que la postura adoptada responde tanto a razones de fondo como a la valoración que hace Vox sobre las consecuencias de las políticas impulsadas desde Moncloa.
El Gobierno pretende que el futuro plan aborde de forma inmediata la protección de los colectivos más golpeados por la subida reciente de precios, en un contexto internacional marcado por la escalada del conflicto en Irán y su repercusión en diversas áreas de la economía. Según reportó el medio, el Ejecutivo detalló que las medidas serán revisadas para adaptarse a la evolución de la situación regional y del mercado internacional, y enfatizó que la prioridad es mantener el poder adquisitivo y la estabilidad de los sectores estratégicos.
Vox, al persistir en su rechazo, pone de manifiesto la tensión y el distanciamiento existentes con el resto de las fuerzas parlamentarias y el Gobierno actual. La decisión de excluir a Vox de las rondas de diálogo político subraya la brecha entre el Ejecutivo y la formación, mientras la elaboración del plan y las negociaciones previas continúan su curso en las instancias gubernamentales y parlamentarias.


