La alimentación sube un 40 % en 5 años e impacta en los hogares de menos renta, según EAE

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Madrid, 11 mar (EFE).- El coste de la cesta de la compra se ha disparado un 40 % desde 2021 y ese encarecimiento ha impactado principalmente en el bolsillo de las familias de renta baja que ya destinan dos de cada diez euros de su renta a adquirir alimentos, según un estudio de la escuela de negocios EAE Business School.

El coste general de la vida también ha subido en ese período, pero un 20 %, lo cual "evidencia la pérdida de poder adquisitivo de las familias españolas en los últimos años", según ha asegurado esta escuela en un comunicado.

El estudio analiza la evolución de la inflación de los alimentos, que se ha vuelto estructural en la última década, desacoplándose del IPC general, y examina su impacto a lo largo de toda la cadena de valor, desde el sector primario hasta el consumidor final.

La inflación alimentaria "actúa como un impuesto regresivo" que castiga "tres veces más" a los hogares de ingresos más bajos, ya que destinan casi el 20 % de su renta a comer, frente al 5 % de las familias con rentas altas.

De ahí la importancia de las ayudas públicas destinadas a familias en situación de vulnerabilidad ya que, en caso de eliminarse, la cesta de la compra podría incrementarse entre 350 y 501 euros anuales por hogar, según ha informado.

También hay diferencias según el territorio: Extremadura, Andalucía y Canarias (comunidades productoras de alimentos) presentan tasas de riesgo de pobreza superiores al 30 % y destinan más del 20 % de su renta disponible a la alimentación, frente al 12 % de Navarra o el País Vasco.

La investigación también ha profundizado en el cambio de hábitos saludables debido al encarecimiento de los alimentos, produciéndose una "grave" fractura nutricional.

Así, el estudio constata que las familias han reducido la compra de proteína de alta calidad (como el pescado fresco y la ternera, que han caído cerca de un 12 %) para refugiarse en carbohidratos baratos y procesados, cuyo consumo ha repuntado un 8 %.

En este sentido, la "cesta saludable" se ha encarecido un 40 % más que la "cesta de supervivencia", "condenando a las rentas bajas a una dieta obesogénica por necesidades económicas".

El dosier pone el foco además en al evolución del IPC porque, "a pesar de su moderación en 2025 (situándose en el 2,9 %), los precios no han bajado, sino que se han consolidado.

Según el estudio, se ha producido "efecto escalón", es decir, los niveles de precios de 2023-2024 no se revertirán debido a que la estructura de costes (laborales, energéticos y climáticos) ha cambiado "para siempre".

Por tanto, la recuperación del poder adquisitivo de los hogares dependerá "exclusivamente" de que los salarios crezcan por encima de este nuevo estándar de precios consolidado.

Una tendencia que, por cierto, "se ha agudizado en las últimas semanas debido al contexto geopolítico internacional".

EAE Business School ha analizado el sector de la distribución de la alimentación en España, un mercado caracterizado por una "alta concentración", ya que los cinco principales operadores controlan más del 50 % de la cuota de mercado.

Esta composición del sector fue "determinante" para contener "el primer golpe" inflacionario, compensándolo con mayores eficiencias logísticas.

Así, de media, un producto multiplica su precio "por casi cuatro veces desde el campo hasta la mesa", concluye el estudio. EFE