Abascal reitera que no quieren "sillones" para sus candidatos, sino acuerdos para que haya "cambio de rumbo"

Santiago Abascal insiste ante sus seguidores en que Vox solo apoyará un posible acuerdo con los populares si este se sustenta en compromisos firmes para modificar la línea política en regiones como Extremadura, Aragón y Castilla y León

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Las recientes negociaciones en torno a la investidura en Extremadura han puesto de relieve las tensiones entre Vox y el Partido Popular, especialmente por las afirmaciones de Santiago Abascal que exigen compromisos claros antes de cerrar acuerdos para gobiernos autonómicos. Según consignó el medio que cubrió el mitin de Vox celebrado en Medina del Campo, Abascal subrayó que la prioridad de su formación no es obtener cargos en las administraciones, sino impulsar modificaciones sustanciales en la línea política en regiones como Extremadura, Aragón y Castilla y León.

El presidente de Vox sostuvo frente a sus seguidores que el partido solo respaldará un pacto con los populares si este se sustenta en garantías concretas para establecer un “verdadero cambio de rumbo”. Tal como publicó la fuente, Abascal insistió en que “olvidaros de los cargos. Cualquier cosa que oigáis de que queremos vicepresidencias, consejerías, es mentira”. Abascal dirigió estas declaraciones en presencia del candidato de Vox a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Pollán, reforzando la postura del partido de no supeditar su apoyo a obtención de responsabilidades ejecutivas, sino a la transformación de las políticas regionales.

Durante el acto político, Abascal detalló el desarrollo de las negociaciones con el Partido Popular tras las últimas elecciones autonómicas. El dirigente señaló que, en Extremadura, los resultados representaron un “doble de apoyo” para Vox y, por ello, la formación adoptará una actitud “doblemente exigente” a la hora de negociar. El medio de comunicación que cubrió el evento precisó que Abascal responsabilizó al Partido Popular de haber “dilatado” el proceso de diálogo e insistió en la necesidad de centrar cualquier acuerdo en “medidas, plazos y garantías de cumplimiento”. Según sus palabras, el interés fundamental de Vox es corroborar si existe una voluntad real en el PP de modificar la dirección política en las instituciones.

El líder de Vox también respondió en el mitin a las recientes declaraciones del secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, quien sugirió una supuesta falta de disposición de Vox para sentarse a negociar. Abascal desmintió este extremo y aportó que su partido cuenta con el acta de la reunión mantenida con Tellado días antes de sus declaraciones a la prensa. “Tenemos el acta de la reunión con el señor Tellado esta misma semana. Solo un poco antes de que él lo dijera”, manifestó Abascal, quien emplazó públicamente al PP a rectificar para evitar la publicación del documento, con el argumento de que de lo contrario, Vox quedaría públicamente como “mentirosos”.

En sus intervenciones, el presidente de Vox reiteró que, si el Partido Popular no garantiza una corrección en la hoja de ruta política regional tanto en Aragón como en Extremadura o Castilla y León, entonces el PP cuenta con “el Partido Socialista para aplicar las mismas políticas que en Bruselas”. En palabras recogidas por el medio, Abascal concluyó: “No vamos a hablar de gobiernos ni de puestos de ninguna manera si no estamos convencidos de que hay cambio de rumbo”.

El acto de Vox en Medina del Campo ocurre en un contexto de negociaciones abiertas por el control de varios gobiernos autonómicos, con la formación de Abascal posicionándose como actor indispensable para la mayoría de los ejecutivos regionales liderados por el Partido Popular, pero manteniendo su exigencia de acuerdos sustentados en compromisos programáticos y plazos verificables. Según detalló el medio presente en el mitin, la estrategia de Vox busca asegurar que cualquier coalición tenga como objetivo modificar políticas existentes y no únicamente ocupar cargos en el aparato administrativo.

El discurso de Abascal ante los seguidores de Vox subrayó que su agrupación enfoca sus esfuerzos en el contenido de los acuerdos y en las garantías de cumplimiento antes de pasar a discutir la composición de los posibles gobiernos. De acuerdo con la información publicada, la formación sostiene que solo considerará participar en ejecutivos regionales si se compromete una revisión profunda de las políticas implementadas hasta ahora, rechazando las ofertas relacionadas con cargos institucionales si no existe esa transformación.

En este contexto, la insistencia de Abascal en la publicación de las actas de sus contactos con representantes del Partido Popular marca una estrategia destinada a dar transparencia a las negociaciones y a contrarrestar lo que describen como interpretaciones erróneas o relatos inexactos sobre la voluntad negociadora de Vox. El líder de la formación concluyó que toda decisión sobre el respaldo a investiduras autonómicas dependerá exclusivamente de la respuesta a las demandas de su partido en cuanto a cambios políticos palpables y garantías claras de ejecución, según consignaron fuentes del mismo evento.

La postura de Vox, transmitida durante el mitin en Castilla y León, fue nuevamente vinculada a la necesidad de que el Partido Popular asuma compromisos verificables y proporcione un marco de actuación diferente al practicado hasta la fecha, destacando como ejemplo la experiencia reciente en Extremadura, donde el partido pretende que el acuerdo incluya un giro en las políticas regionales anteriores, de modo que se refleje la evolución en el apoyo electoral registrada en las últimas elecciones.