Un precio distinto según la hora o el día, ¿adoptará la restauración precios dinámicos?

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Celia Arcos

Madrid, 7 mar (EFE).- En los hoteles, aviones y trenes es habitual: precios que cambian dependiendo de la oferta y la demanda, del día de la semana en que se compre, si es festivo y de las propias búsquedas 'online'; la restauración se asoma a los precios dinámicos con precaución.

No es nuevo, porque la denominada "hora feliz" o la oferta del desayuno son ya ejemplos de cartas (o precios) dinámicas en los bares; este modelo de gestión puede servir para mejorar la rentabilidad en los locales de restauración, tocada por los costes.

Aunque las cartas dinámicas en los bares aún no son cotidianas, sí se pueden encontrar con otros nombres, se trata, por ejemplo, de la denominada "hora feliz" en cócteles, o el "combo" de "café con tostada o desayuno", ambas ofertadas limitadas a un periodo de tiempo de consumo concreto.

Toda la cuestión de si establecer o no precios y cartas dinámicas parte de la necesidad del sector por aumentar la rentabilidad de los negocios, que ha anotado una pérdida de la misma del 0,9 % en 2025 en un contexto marcado por la incertidumbre y el alza de los costes.

Según el Indicador de Confianza Hostelera de la patronal correspondiente al cierre del año pasado, el 23,1 % de los empresarios encuestados percibió una valoración favorable de su negocio, mientras que más de la mitad (51 %) considera que la situación empeoró.

Los precios o cartas dinámicas pueden ser "una herramienta" del sector turístico para hacer los negocios más rentables, ha anotado a Efeagro el presidente de la patronal Hostelería de España, José Luis Álvarez.

"Si vas a tomarte todos los días una caña y está a 2 euros y mañana, porque hay mucha afluencia de público, la pones a 2,50 eso traería un desajuste emocional", ha reconocido.

Por ello, en la restauración "no se trata de subir los precios", sino de adaptar las cartas a las propias necesidades del negocio.

Por ejemplo, podría suponer subir el precio del servicio en una mesa que esté situada frente al mar, al lado de una ventana: "Esa mesa es como un asiento de un avión", ha comentado, donde varía el precio dependiendo del lugar.

Hay platos que no son tan rentables, pero siempre están en la carta, ha explicado, de este modo, las cartas dinámicas ayudarían a suprimir en un momento determinado esa oferta con un coste más elevado para el negocio, pero "atractivos" de cara a los consumidores.

"Imagina que tienes el menú del día, pero a las tres de la tarde es cuando más afluencia tienes. Quizás las mesas que se sienten a comer a las 13.00 horas, en vez de 20 euros, lo pones a 15", ha propuesto Álvarez para ganar así una mayor rotación y afluencia.

No obstante, en la práctica haría falta una inversión en tecnología que permitiera tener las cartas en formato digital para poder hacer los cambios de forma automática, ha precisado.

Muchos hosteleros ven con buenos ojos esta práctica; es el caso del chef y copropietario de Maleducat y Casa Fiero (Barcelona), Víctor Ródenas, quien ha reconocido su eficiencia en otros sectores, aunque "al no ser una práctica habitual" el cliente podría mantenerse "reticente" en un primer momento.

Hay otros que consideran que aunque este modelo "tiene un fondo de justicia", se trata de un sistema "para un público más de élite, que llena restaurantes cada día y se lo pude permitir", ha explicado el chef de los restaurantes Besta y Batea (Barcelona), Manu Nuñez.

"Pienso que más que precios dinámicos, se debería de hablar de unos consumos mínimos por día que al hostelero le permita estar sobre los costes siempre, acompañado de una oferta interesante", ha propuesto, por su parte, el socio del restaurante Alegal (Valencia), Álex Valmaña.EFEAGRO

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(Recursos de archivo en EFEServicios: 8013827978, 55019532587)