Rivas y su hijo mayor narran ante el tribunal de Cagliari (Italia) un "infierno" de los niños junto a Arcuri

“Nos hizo vivir una pesadilla absoluta, una situación de tortura permanente”, relató el hijo mayor de Juana Rivas ante el tribunal, donde se detallaron supuestas agresiones, amenazas y humillaciones sufridas en la casa familiar en Italia

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El hijo mayor de Juana Rivas, testigo y presunta víctima en el proceso judicial contra su padre Francesco Arcuri por presunto maltrato, permaneció durante horas ofreciendo su testimonio ante el Tribunal Penal de Cagliari, en Italia. Según detalló Europa Press, la declaración del joven incluyó una descripción minuciosa de la vida que habría compartido junto a su padre, marcada por episodios que calificó como una “pesadilla absoluta” y una “situación de tortura permanente”. Este testimonio se produjo en el marco del juicio contra Arcuri, acusado de maltrato físico y psíquico habitual hacia sus dos hijos comunes con Juana Rivas.

Tal como publicó Europa Press, la sesión judicial comenzó con retraso respecto a la hora prevista debido a que se extendió la vista de un juicio previo. Tanto Rivas como su hijo comparecieron por separado en condición de testigos y su intervención se prolongó a lo largo de la mañana y el mediodía, sin que al finalizar la franja de las 14:30 horas hubiese terminado la declaración del hijo mayor.

En el proceso, Juana Rivas relató al tribunal episodios que sus hijos, mientras convivían con su padre en Italia, le habrían contado sobre supuestos malos tratos. Su testimonio se ofreció en condiciones especiales, separada físicamente de Arcuri mediante un biombo, con el objetivo de evitar cualquier enfrentamiento directo entre ambos. El hijo mayor insistió en la profundidad de su sufrimiento infantil, señalando la existencia de “vejaciones”, “amenazas de muerte” y “maltrato físico y psicológico continuado”, en un contexto que definió como un constante “miedo” y “terror” en el domicilio familiar.

Fuentes citadas por Europa Press remarcaron el nivel de detalle con el que el joven expuso estos sucesos, destacando que su calidad de testigo se sustenta, además, en haber habitado con el progenitor durante cinco años antes de regresar a España con su madre. Las declaraciones de los dos apuntan a una situación insostenible, situando el foco en la vida cotidiana que, según sus testimonios, llevó a que la infancia de los menores se desarrollara bajo circunstancias extremas.

En los próximos meses, el tribunal escuchará los testimonios de los diferentes testigos propuestos por ambas partes. Así lo determinó el juzgado, que ya ha establecido el calendario de vistas, comenzando con las comparecencias de Rivas y su hijo y continuando en marzo, informó Europa Press. El equipo jurídico de Juana Rivas manifestó su esperanza ante la posibilidad de que se confirmen “los gravísimos hechos que constan en el escrito de imputación de la Fiscalía italiana”. En dicho documento se consignan presuntos insultos y agresiones reiteradas a los menores, lo que constituye la base del proceso penal contra Arcuri.

Este procedimiento abierto en Cagliari se lleva a cabo de forma independiente al litigio existente en el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada contra Juana Rivas, perseguida por una supuesta sustracción de menores. La causa se remonta a la denuncia presentada por la propia expareja después de que el hijo menor de la pareja no regresara a Italia en el plazo ordenado tras las vacaciones de Navidad en España con su madre. El retorno del niño se produjo finalmente el 25 de julio, después de un proceso judicial complejo y un intercambio de acciones legales entre ambas partes.

En relación a este asunto, Europa Press reportó que la madre granadina declaró ante el tribunal español el 30 de octubre. El juzgado aún no ha resuelto la petición de sobreseimiento presentada por su defensa. El historial judicial de Juana Rivas incluye una condena previa por sustracción de menores, después de que en 2016 trasladara a sus dos hijos desde Italia a España sin la autorización paterna, aduciendo entonces que escapaba de un entorno de maltrato familiar. En 2017, permaneció aproximadamente un mes en paradero desconocido acompañada de los niños.

La sentencia inicial condenó a Juana Rivas a cinco años de prisión, pena que el Tribunal Supremo redujo posteriormente a dos años y medio. En 2021, el Gobierno español le concedió un indulto parcial supeditado a que no volviera a reincidir en el mismo delito durante un periodo de cuatro años, según el real decreto publicado el 17 de noviembre de 2021 en el Boletín Oficial del Estado. De acuerdo con la información de Europa Press, cualquier condena que se derive de los procesos judiciales en curso podría tener consecuencias sobre la vigencia de esta medida de gracia.