Acepta 13 años de cárcel tras reconocer que agredió a su nieta de forma continuada en su casa en Mieres (Asturias)

El hombre admitió públicamente ante el tribunal haber cometido repetidos delitos de abuso contra una menor en Asturias, acordando una sanción que incluye años de encarcelamiento, separación total de la víctima y el pago de indemnización

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La menor logró registrar en audio algunos de los episodios de abuso para respaldar sus acusaciones contra su abuelo, aportando así pruebas directas sobre lo ocurrido en la vivienda familiar del municipio asturiano de Mieres. Según informó Europa Press, este jueves el hombre, procesado por delitos de agresión sexual continuada contra su nieta, admitió los hechos ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, con sede en Oviedo, y aceptó las penas propuestas tanto por la Fiscalía del Principado de Asturias como por la acusación particular.

El caso se refiere a una serie de delitos de abuso sexual cometidos entre los meses de marzo y noviembre de 2024, período en el cual la víctima, una menor de 14 años, permanecía con frecuencia en la casa de sus abuelos para comer y dormir. Europa Press detalló que los hechos tuvieron lugar en presencia de la abuela, aunque la denuncia y las pruebas presentadas se centraron en las acciones del acusado.

El acusado reconoció la comisión de los hechos, calificados por el tribunal como constitutivos de un delito continuado contra la libertad sexual. La aceptación de los hechos derivó en un acuerdo de conformidad por el cual se impuso al hombre una condena de 13 años de cárcel. El paquete de sanciones establece también la inhabilitación absoluta durante los años de la condena, lo que imposibilita al procesado ejercer cualquier derecho relacionado con la patria potestad, tutela, guarda o acogimiento por 15 años.

Europa Press consignó que, además de la pena privativa de libertad, el condenado fue sentenciado a nueve años bajo un régimen de libertad vigilada tras cumplir la condena, y se le aplicó una inhabilitación especial durante 19 años para trabajar o colaborar en cualquier profesión, oficio o actividad, remunerada o no, que implique contacto regular y directo con menores de edad.

El tribunal impuso igualmente una orden de alejamiento que establece que el acusado no podrá acercarse a menos de 500 metros de la víctima, de su domicilio o de cualquiera de los lugares habitualmente frecuentados por la menor, ni comunicarse con ella a través de ningún medio durante un período de 18 años. De acuerdo con la información de Europa Press, en materia de responsabilidad civil, el procesado indemnizará a la menor con una suma de 30.000 euros, a lo que se suman los intereses legales que correspondan.

El juicio no llegó a desarrollarse de manera ordinaria porque la confesión del procesado condujo a un acuerdo previo entre las partes acusadoras y la defensa, situación que permitió la imposición de las penas mencionadas. El expediente inició una vez que la víctima logró entregar a las autoridades las grabaciones realizadas durante los episodios relatados. Estas pruebas fueron consideradas determinantes durante la instrucción y en la acreditación de la denuncia.

Con estos hechos, la Audiencia Provincial de Oviedo cerró una causa que involucró uno de los delitos más graves tipificados en la legislación, dada la edad de la víctima y el contexto familiar en el que se perpetraron los abusos. Europa Press indicó que el caso ha puesto en primer plano los mecanismos de protección judicial para menores víctimas de violencia sexual, así como la aplicación de medidas accesorias que trascienden el cumplimiento de la pena de prisión.

La sentencia aborda también la prevención de riesgos para la menor mediante la orden de protección y la imposición de barreras legales a cualquier tipo de contacto o acercamiento por parte del condenado. Según Europa Press, el expediente contempla todo tipo de prohibiciones: desde el ejercicio de cargos de responsabilidad sobre menores, hasta cualquier forma de interacción, física o virtual, entre el condenado y su nieta, durante los plazos fijados por la resolución judicial.

En conjunto, la resolución judicial adoptada tras la confesión del hombre estableció tanto un castigo penal proporcional a la gravedad de los hechos, como una serie de dispositivos legales para resguardar la integridad de la víctima y limitar cualquier riesgo futuro de reiteración de conductas similares. La información de Europa Press remarca el valor de las pruebas aportadas por la menor y el impulso de la acusación particular, que resultaron decisivos para que el tribunal dictara sentencia sin necesidad de un juicio oral prolongado.