Arzopispo de Sevilla dice que los inmigrantes deben integrarse, no imponer sus costumbres

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Sevilla, 16 feb (EFE).- El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha dicho a EFE que los inmigrantes que llegan a Europa deben tener "una actitud de integración real y leal" con la sociedad que los acoge y a la que "no pueden imponer sus costumbres".

A la pregunta de si la Iglesia católica respalda el proceso de legalización de inmigrantes en situación irregular en España, el arzobispo ha recordado que ya existía antes de ese proyecto gubernamental "una iniciativa legislativa popular anterior en la que estaba muy implicada Caritas y muchas asociaciones y entidades de Iglesia", no obstante ha matizado que en este asunto "hay que evitar las visiones parciales".

Saiz Meneses ha diferenciado tres vertientes: "Por un lado estamos las personas que vivimos aquí, en Europa, y nuestra actitud, desde una perspectiva evangélica y cristiana, debe ser la de mantener un corazón abierto, acogedor y solidario, y estar abiertos al hermano necesitado que llama a la puerta y que huye de la miseria y de la guerra y busca vivir dignamente".

"Por otra parte está el migrante que viene, donde debe haber una actitud de integración real y leal en la nueva sociedad a la que llega y a la que no puede imponer sus costumbres, tiene que integrarse; y en tercer lugar, por parte de los Gobiernos, tiene que haber una colaboración eficaz, porque si no esas personas son víctimas de la miseria, del hambre y de la guerra en sus lugares (de origen), luego son víctimas de las mafias y luego, cuando llegan a Europa, son victimas por estar irregulares y vuelven a ser explotados".

El arzobispo ha insistido en que "los Gobiernos han de ponerse de acuerdo de tal forma que se respeten los derechos de los migrantes y que se respeten también los derechos de las personas y de las sociedades que los acogen; y de que se haga una migración más ordenada y más razonable, y eso es difícil, complicadísimo; pero son los tres elementos que tienen que funcionar y cada uno poner de su parte".

Sobre la pobreza en Sevilla, ciudad que cuenta con varios de los barrios más pobres de Europa, ha recordado que de las primeras cosas que hizo al llegar a la ciudad fue visitar esos barrios, mientras que de la actividad de Cáritas ha dicho que los políticos "la valoran, y ayudan", e incluso que a él como obispo le han dicho que deberían explicar más ese trabajo, entre ellos "alcaldes que ideológicamente están en las antípodas".

De la relación de España con el nuevo Papa, ha aclarado que el Papa Francisco "aunque no vino a España, estaba al tanto y quería a España, y los obispos hemos tenido con él muy buena relación; lo que pasa es que él hizo una opción que hay respetar y fue por las periferias; no vino a España pero tampoco hizo viajes como los de Juan pablo II ni a Francia, ni Alemania, ni a Italia, ni a Argentina ni a Brasil ni a México".

"Optó por países más pequeños en los que los cristianos son una minoría; fue su opción y hay que respetársela; pero yo mismo he tenido con él una relación fenomenal y a Sevilla la tenía él muy presente; y los obispos de Córdoba, Málaga o Barcelona, dirían o mismo; el Papa León es distinto, aunque en lo sustancial son muy parecidos", ha añadido.

A su juicio, solo les diferencia el carácter, "León es más reservado, una persona que desprende paz y serenidad, y Francisco era más espontáneo, como buen argentino; el Señor nos envía el Papa que necesitamos en cada momento, y el papa León vendrá a España, pero también el papa Francisco había pensado ir a Canarias".

Del patrimonio artístico y cultural de la Iglesia ha dicho que necesita la colaboración de las Administraciones: "Aquí somos la mayoría católicos y los impuestos, la aportación a Hacienda, viene de personas que son católicas la gran mayoría, y las Administraciones han de ayudar al mantenimiento del patrimonio de todos, de la Iglesia y de instituciones que no sean Iglesia". EFE

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