'A la vuelta recogeré el camino', los poemas de Rafael Espejo que huyen del siglo XXI

Guardar

Mercedes Martínez

Córdoba, 15 feb (EFE).- 'A la vuelta recogeré el camino' es la recopilación de los cinco poemarios del escritor Rafael Espejo (Palma del Río, Córdoba, 1975), unos poemas "de temperamento lento y que huyen del modo en que se vive en el siglo XXI".

Así, en ninguno de los poemas hay "por ejemplo teléfonos móviles", explica el escritor en una entrevista con EFE, aunque reconoce que "se me coló un coche" en una de las composiciones, que le gustaría que se pudieran leer y entender "sin códigos culturales o políticos".

Para conseguir este objetivo "pongo mucha atención en las palabras" y "desecho todas aquellas que me parecen relamidas o demasiado grandes" en la búsqueda por darle al poema "sencillez formal y verbal, para que pueda comunicarse, a priori, con todo el mundo".

El poeta reconoce que le gustaría que sus creaciones "acompañasen, como a mí me han acompañado poemas de otros poetas de otro tiempo, por ejemplo".

'A la vuelta recogeré el camino' lleva por título el de un poema que Rafael Espejo escribió hace unos quince años dedicado a su abuela que había fallecido y "me pareció muy bonito dedicárselo a ella, con quien compartí habitación toda la infancia, ese gesto de volver la mirada atrás y luego seguir andando".

El libro está compuesto por los poemarios 'Círculo vicioso', que obtuvo el Premio Federico García Lorca de Poesía; 'El vino de los amantes'; 'Nos han dejado solos'; 'Hierba en los tejados', con el que obtuvo el Premio Ojo Crítico de RNE en 2015,  y 'Criaturas del momento', Premio Internacional de Poesía Francisco Brines, en algunos de los cuales "he corregido torpezas insoportable para el que soy ahora".

Rafael Espejo, que es profesor de escritura creativa, reconoce que cuando la editorial Milenio se puso en contacto con él para hacer esta recopilación, "enseguida entendí que vendrían meses de batallas mentales con textos que había escrito a los 20 años, a los 25".

Sin embargo, "no he querido meterme en lo que pensaba entonces, en qué me gustaba o cómo hablaba, pero no he podido perdonar algunos poemas que me parecían impostura literaria, poses sin fondo, aunque en fin, nada grave, pecaditos de juventud", añade.

Una vez que consiguió compilar todos los poemarios en 'A la vuelta recogeré el camino', entonces "me  senté a leer, porque algunos poemas, más que releerlos, me parecía que los estaba leyendo por primera vez, tuve una sensación de familiaridad muy emocionante".

Para el escritor esta recopilación ha sido "como reunir a cenar a cinco amigos muy diferentes, con la particularidad de que los cinco soy yo", porque "veo un hilo conductor biográfico en mi poesía reunida" y creo que a medida que se van leyendo los poemas "se nota bastante mis gustos estéticos y éticos en cada libro".

Reconoce que tarda mucho en escribir cualquier poema porque "soy muy neurótico dándole vueltas" a la poesía a la que considera "una cuestión de fe" que le ha ayudado a "hacerme persona y a casi comprender el mundo". EFE

(foto)