València, 14 feb (EFE).- Las rachas de viento de mistral de esta madrugada en la provincia de Castellón, especialmente en la comarca del Maestrazgo, han sido huracanadas y han dejado registros de hasta 172 kilómetros en las localidades de Vilar de Canes y Rosell, y de 171 km/h en el municipio de Bel, según ha informado la Associació Valenciana de Meteorología (AVAMET).
Otros registros de viento significativos han sido los 166 km/h marcados en Xert (Castellón), 137 km/h en Villena (Alicante), 134 km/h en el municipio de La Font de la Figuera (Valencia), 130 km/h en Confrides (Alicante), 122 km/h en Xixona (Alicante), 106 km/h en Ayora (Valencia) y 98 km/h en Buñol (Valencia).
La Comunitat Valenciana afronta este sábado un temporal de viento con aviso rojo (riesgo extremo) en la provincia de Castellón por rachas de 140 km/h, y naranja (riesgo importante) en Valencia y Alicante por vientos de hasta 100 km/h, ante lo que se han suspendido numerosas actividades y cerrado espacios.
El consorcio provincial de bomberos de Castellón ha informado de que, hasta las 08:00 horas, han realizado un total de 10 servicios relacionados con viento: nueve de ellos por caídas de árboles a la calzada (en Eslida, Alcora, Llucena, Sant Mateu, Santa Magdalena, Catí, Caudiel, Teresa y Ballestar) y uno por caída de un poste telefónico en Benicarló.
En la provincia de Valencia, la pasada noche y la madrugada han sido tranquilas en cuanto a incidencias y desde las 08:00 horas de la mañana se han recibido seis avisos por viento, sobre todo por la caída de árboles y elementos de fachadas, sin daños personales.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha limitado la velocidad máxima de circulación en las carreteras de la provincia de Castellón a 80 kilómetros por hora para la totalidad de vehículos, hasta las 23:59 horas de este sábado.
También se restringe el adelantamiento para vehículos pesados, debiendo mantenerse en el carril lo más a la derecha posible, según informa el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat en sus redes sociales. EFE

