Moncloa celebra que la izquierda del PSOE se mueva para las generales pero cree que la unidad Sumar-Podemos está lejos

Fuentes del Ejecutivo destacan la importancia de recomponer el bloque progresista antes de las elecciones y aseguran que, aunque la reconstrucción avanza, la integración de Podemos sigue sin estar garantizada, pendiente de negociaciones y posturas dentro del sector

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Los movimientos recientes de partidos como Más Madrid, Sumar, Izquierda Unida y Comunes para fijar el 21 de febrero como fecha de refundación de su coalición han sido interpretados por fuentes del sector socialista del Ejecutivo como un hecho necesario para consolidar el espacio progresista de cara a las próximas elecciones generales. Según detalló el medio que publicó esta información, estas fuentes de Moncloa consideran prioritario que la izquierda alternativa al PSOE logre reorganizarse para fortalecer el bloque progresista, un objetivo que, aunque registra avances, aún se enfrenta a obstáculos como la integración de Podemos.

De acuerdo con la información reproducida por el medio, representantes del Ejecutivo valoran que la izquierda del PSOE esté tomando la iniciativa y reconocen el impulso de Sumar para renovar su coalición, aunque subrayan que estos avances todavía resultan insuficientes para garantizar la incorporación de Podemos en un frente común. La posibilidad de que Podemos acceda a integrarse en una coalición más amplia depende, según reportaron estas fuentes, tanto de las negociaciones pendientes como de las posturas internas dentro del propio partido morado.

Según consignó el medio, desde el sector socialista se manifestó que la unidad constituye una necesidad estratégica ante la inminencia de un ciclo electoral esencial para el espacio progresista. El PSOE, tras los resultados desfavorables obtenidos en Aragón y Extremadura, debe movilizar a su electorado, aunque en el entorno de Moncloa se confía en que los votantes socialistas volverán a apoyar al partido en las generales. A pesar de ello, se sostiene que solo una izquierda alternativa recompuesta podrá asegurar un frente sólido que respalde las aspiraciones del bloque progresista.

Las fuentes citadas explicaron que “necesitamos que se unan”, en relación a las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE. No obstante, matizaron que, por el momento, no ven señales de que la refundación de la coalición electoral resulte suficientemente atractiva para Podemos. En su análisis, consideran que Podemos preferirá concurrir en solitario en caso de contar con un porcentaje mínimo del 3% de los votos, cifra que le garantizaría representación parlamentaria. Si el apoyo previsto por debajo de ese umbral, se espera que el partido pueda reconsiderar su estrategia de alianzas, según informó el medio.

Respecto a la reconfiguración interna del espacio progresista, una de las incógnitas clave reside en el futuro político de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Sectores del socio minoritario de la coalición gubernamental han interpretado que una parte del entorno político considera agotada la etapa de Díaz y aguarda a que se aparte de la primera línea. Sin embargo, estas mismas fuentes estiman que Yolanda Díaz demorará una definición sobre su eventual candidatura hasta una fase más próxima a las elecciones, aunque el Movimiento Sumar ya confirmó que actualmente ella expresa su deseo de repetir como cabeza electoral, tal como reportó el medio original.

En relación con las propuestas de unidad lanzadas desde Esquerra Republicana, fuentes del Ejecutivo destacaron la escasa acogida que el portavoz Gabriel Rufián ha logrado en los partidos implicados. La proposición de Rufián para promover una unidad plurinacional en la izquierda se encontró rápidamente con negativas de los interlocutores, según reflejaron las mismas fuentes citadas por el medio. Entre los argumentos esgrimidos se encuentra el hecho de que la posición soberanista de Rufián representa un obstáculo para obtener la adhesión del espectro situado a la izquierda del PSOE.

El análisis procedente del entorno socialista establece, en suma, que, aunque existen señales de movimiento y disposición a la reconfiguración entre los principales actores a la izquierda del PSOE, la concreción de una alianza que incluya a Podemos aún enfrenta incertidumbres tanto programáticas como estratégicas. La dirección final del proceso se definirá a partir del resultado de negociaciones internas y la evolución de las cifras de apoyo que los distintos partidos estimen obtener en los sondeos previos a la cita electoral. La posición de Yolanda Díaz y la disposición de los partidos a actuar en bloque o de modo separado durante los comicios generales serán factores decisivos en el futuro del bloque progresista, tal como reportó el medio que dio a conocer la información.