Málaga, 11 feb (EFE).- Un hotel en Benalmádena (Málaga) ha sido desalojado este miércoles por orden judicial debido a la detención por parte de la Policía Nacional de seis personas de una trama societaria que explotaba ilegalmente el establecimiento.
Se trata del hotel Vivemar, antiguo Vistamar, que fue clausurado el pasado octubre, después de que se permitiera su reapertura a finales de junio tras presentar una declaración responsable días después de ser precintado por no estar inscrito en el registro de alojamientos turísticos y hoteleros de la Junta de Andalucía, según ha podido saber EFE.
En el momento del desalojo, ejecutado por la Policía Nacional en colaboración con la Policía Local, había en el interior del establecimiento varios particulares en el inmueble, según las mismas fuentes, que no han precisado su número.
En el marco de esta investigación fueron detenidas el pasado 4 de febrero seis personas -hay un séptimo investigado que está en un centro penitenciario por otros delitos- vinculadas con la administración de distintas empresas que se sucedían al frente de la explotación del hotel, en contra de la voluntad de sus legítimos propietarios, ha informado este miércoles la Policía Nacional en un comunicado.
Los sospechosos fueron arrestados por su presunta implicación en delitos de estafa y falsificación documental, "al perpetuarse, bajo diferentes artimañas" bajo el control del hotel cuyos dueños habían denunciado una trama que, sin autorización, subarrendaba las instalaciones "en cadena", de unas sociedades a otras, y se lucraba de la explotación ilícita.
Se calcula que la trama ha causado un perjuicio de 3 millones de euros a la sociedad propietaria. En la actuación se han bloqueado 15 cuentas bancarias, así como 16 inmuebles valorados en 3,3 millones de euros vinculados con los investigados.
La investigación se inició a raíz de la denuncia interpuesta en 2024 por un representante de la propiedad legal del hotel. En su momento, los dueños del complejo llegaron a un acuerdo de arrendamiento del inmueble con una empresa, pero no consistieron los sucesivos traspasos a terceras compañías.
La sociedad denunciante había instado la apertura de diversos procedimientos administrativos en el Ayuntamiento de Benalmádena, que se veían obstaculizados al presentar los investigados documentación susceptible de resultar falsificada.
La Policía Nacional estudió la vasta documentación aportada por la parte denunciante y solicitó medidas judiciales para determinar la existencia de un cúmulo de sociedades controladas por empresarios vinculados entre sí, que se habían perpetuado de manera fraudulenta en la explotación del hotel mediante la confección de contratos de subarrendamiento sin el consentimiento de los dueños.
El entramado, controlado inicialmente por ciudadanos procedentes de países de Oriente Medio, fue posteriormente continuado por sociedades españolas, que asumieron el control del establecimiento en las mismas condiciones.
Mediante el análisis de la documentación bancaria se determinó que no se llevó a cabo en ningún caso pago de importes compatibles con el abono de rentas, ni entre las sociedades que se sucedían de modo ficticio ni a la parte denunciante.
También se examinaron los expedientes administrativos en los que se utilizó documentación falsificada para determinar los efectos que la parálisis de estos procedimientos había ocasionado en la situación del establecimiento. EFE
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