El Kanka reivindica la "calma" en el amor: "Tener un flechazo es fácil, construir algo no"

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Javier Herrero.

Madrid, 6 feb (EFE).- Sin pretenderlo, intentando componer una canción sobre un mundo distinto, a El Kanka le salió una melodía que lo llevó a la calma y esa "necesidad" ha titulado y teñido todo su séptimo álbum, en el que por ejemplo reivindica los amores plácidos frente a los más pasionales que suelen poblar la música.

"Yo tengo una relación de hace 5 años y me sigue apeteciendo escribirle canciones. Sería una mentira fingir una canción sobre otro momento, con esa intensidad del principio. Me salen otras cosas que también son amor y que, de hecho, son más difíciles de conseguir. Porque tener un flechazo es fácil, pero construir algo a lo largo de los años no", subraya el cantautor malagueño.

Lo que desde su oficina llaman "amor costumbrista" protagoniza varias de las canciones de este 'La calma' (Altafonte/A Volas Music), que en general es un trabajo que desengrasa y ayuda a limar los vértices más puntiagudos de estos tiempos inciertos, abordando con humor y sencillez cuestiones como la muerte o la amistad.

"No lo buscaba, pero empecé a componer una canción deseante de un mundo un poco distinto, un poco mejor, y esa canción en sí me llevó a la calma. Fue algo casual, pero me pareció muy importante porque el mundo está necesitado de ella", cuenta sobre el origen del tema que le ha dado nombre al álbum que releva a su disco en directo 'Las canciones' (2025).

Quien ha hecho marca tirando de ironía, retrato social y un fondo musical que combina folclor latinoamericano y nacional realiza aquí nuevos matrimonios como una rumba con aires brasileños ('La apuesta') o un bolero con ska e intro al estilo de los Beatles ('Pensando en ti').

Aunque para Juan Gómez Canca, conocido artísticamente como El Kanka (Málaga, 1982), "las canciones ya son obras completas", al escoger los temas que integrarían este LP (diez en total), "las mejores", se dio cuenta de que "era un disco reivindicativo" de otro modo de vivir y estar, como se percibe en 'Ansiedad', algo que ha sufrido personalmente.

"Nunca he tenido un ataque de pánico incontrolable, pero sí rachas donde ha estado muy presente y en la que he sentido claustrofobia, por ejemplo en medios de transporte o incluso en el escenario me ha pasado, y no molaría irse en mitad de una canción", confiesa.

Por eso quiso componer este tema que funciona "como catarsis". "El hablar de ello, el situarlo en otro sitio y perderle el miedo a mí me ha servido y me gustaría que otra gente se sintiera identificada con ello", dice sobre un tema "con un guiño de esperanza".

A su salud mental ha ayudado mucho bajar el ritmo a partir del parón y el proceso de reflexión que se tomó justo antes del anterior disco de estudio, 'Cosas de los vivientes' (2023), pasando de hacer entre 80 y 90 conciertos al año a entre 30 y 60, "un ritmo más estable".

Por ahí va otro de los temas, 'He dicho que no'. "Es algo difícil, porque además yo soy una persona complaciente, que me gusta caer bien y que creo en la amabilidad como forma de comunicación, pero ahora estoy aprendiendo a gestionarlo", comenta.

Hablando de ritmos locos de trabajo, no puede evitar reírse al hacerle ver que su inminente nueva gira, que arranca el próximo 6 de marzo en el Cartuja Center de Sevilla, tiene un final previsto en el Movistar Arena de Madrid el 26 de noviembre... de 2027.

"Por un lado, es porque por primera vez lo organizamos nosotros, corremos con el riesgo y así dejamos que la gente se familiarice con el disco y se anime, pero es cierto que responde un poco a lo que pasa ahora; de hecho, cuando fuimos a reservarlo, ¡ya había otra reserva para ese día!", cuenta entre sorprendido y resignado. EFE